29.7.10
Libros, pelis, libros, pelis, libros, pelis, libros, pelis...
23.7.10
Gestión cultural, gestión cultural!!!!
Hace un tiempo vengo realizando varios proyectos ligados a cultura. Ya sea Concursos de poesía, proyectos de creación literaria, utilizando herramientas innovadoras, como es el “Quebrantahuesos” y mi visión al respecto es desesperanzadora, pero a la vez optimista, porque la gente participa, y una para ellos desarrolla estas ideas.
Aludiendo al oscurantismo cultural que hubo en Chile y al reciente despertar, ayudado sobre todo por internet, observo que hay hambre de apertura y de necesidad de asistir o ver cultura. Ya sea exposiciones, ya sea fotografías, ya sea cualquier tipo de posibilidad que haga que la gente pueda participar en ámbitos culturales.
Entre la gestión y el cumplimiento de la carta Gantt, cuesta conseguir que un escritor sea jurado (sobre todo si el escritor es ya conocido), cuesta convencer a los compañeros de trabajo para que participen, cuesta que las editoriales comprendan la idea central del proyecto, todo cuesta, a ratos todo resta y se hace difícil avanzar.
Y así funciona Chile, así funcionan las instituciones. Casi con un juego psicológico donde la idea es que como trabajador tú te aburras y sientas que no pasa nada, o que hay una infinidad de problemas, cuando en concreto solo se trata de aunar voluntades.
Lo otro que he visto es que las personas, gente común y corriente como yo, participan, están abiertos a la posibilidad de concursar, pero ciertos escritores, y de verdad no los voy a mencionar, porque debiera darles vergüenza sus juicios y prejuicios hacia la gente. Dicen que lo escrito por la gente, o las frases que envían son de carácter bajo o de una calidad literaria pésima o que las frases no son dignas (palabras textuales). Si la gente se enterara de esto, les aseguro que muchos no serían tan leídos. Me sorprende que los escritores escriban bellos poemas, sensibles versos, y en su vida cotidiana sean elitistas.
Lo escribo abiertamente en mi blog, Señores escritores; ¿Cómo quieren que la gente sepa más sobre literatura y conozcan más herramientas para escribir, si a Ud. cuando algo se le pide no participa y además lanza comentarios de connotación negativa hacia ellos?
Ustedes con su actitud, demuestran que la literatura es elitista, y están de acuerdo con que sea así, ustedes han hecho mucho para que la realidad literaria en Chile, sea para ciertas personas, que ustedes mismos consideran “especiales”.
¿Acaso un señor que lustra zapatos, no puede ser intelectual?
¿Acaso un jardinero no es un intelectual?
Todos somos intelectuales, ¿y saben por qué?, porque todos tenemos razonamiento, todos pensamos, comunicamos y usamos el lenguaje, es cosa de leer a Maturana y destaparse el cerebro.
Ud. Señor escritor que ha tenido la posibilidad de viajar y ser “culto”, no es capaz de realizar un análisis más profundo sobre la realidad en Chile. Porque vive en el olimpo, porque ha tenido mucho tiempo para reflexionar, porque ha podido mirarse el ombligo tranquilamente.
Seguiré trabajando por la cultura y hacia la cultura, porque tengo convicción, y porque creo en esto. Me agrada la gente, y trabajo y trabajaré para ellos. Ellos no son responsables de no saber, porque mientras Ud. piensa en las ediciones y reediciones de su último libro, en lo más o menos leídas que están siendo sus frases, otros tan hombres como usted trabajan por migajas para llevar comida a sus casas.
Eso sería, desde mi visión positiva, puedo decir, que cada día me sorprende el comportamiento humano. La especie nuestra es muy particular. Lo que más me molesta, lo puntual por lo que escribo hoy, es que digan que la gente que participa en Concursos literarios, no tenga calidad como escritor, o no escriban frases dignas, eso es lo que me molesta.
...
Y los más desposeídos hacen aseo en los bancos,
En las instituciones, en las calles
Y tienen las manos heridas, y les faltan dientes
Sus cabellos son opacos
Su piel no es lozana
Generaciones y generaciones nacen como ellos
Y tu, hablas con un acento especial
Y crees tener una visión de mundo
En tu confortable oficina
Tomas café
Y decides por otros
El mundo da vuelta y sigue girando
Demasiados servidos y pocos serviciales
Y los aún más desposeídos
Esperan cada noche
Que las galerías del centro se vacíen
Para entrar a sus habitaciones
Y cobijarse del frío
Así es Chile, así es la democracia
Amo mi país.
8.7.10
Correr el tupido velo
2.7.10
Al final todos tendremos un final...
D.H. Lawrence. 1885 – 1930. “María, ¡no me dejes morir!
Lawrence y su mujer, María Frieda Lawrence, fueron acusados durante la Primera Guerra Mundial, de espiar a los Británicos para facilitar datos a los alemanes. A finales de 1917, fueron obligados a dejar Cornwall. Hasta 1919 la pobreza les obligó a cambiar frecuentemente de domicilio, en ese mismo año el escritor contrajo tuberculosis. Pasó el resto de su vida viajando con Frieda. Fue a Italia, Sri. Lanka, Australia, estados Unidos, México y finalmente al sur de Francia, donde a los 44 años perdió la lucha contra la tuberculosis. En los últimos momentos de su vida, rogó a su mujer que lo salvara.
Antón Chekhov. 1860 – 1904. “Hace mucho que no tomo champaña”
El célebre escritor ruso empezó a escribir relatos en 1880, su verdadera ocupación era la medicina. Murió en 1904 en Alemania, a causa de la complicación de la tuberculosis, enfermedad que contrajo en 1887. Justo antes de morir le sirvieron una copa de champán, que él había pedido expresamente. Se la bebió a pequeños sorbos, de manera tranquila y silenciosa, pronunció esta frase, dejó la copa vacía en la mesilla de noche, y dejó de respirar.
Johann Wolfgang Von Goethe 1749 – 1832 “Abre la otra ventana…para que entre más luz”
Escritor, biólogo, y profesor alemán, fue el más destacado escritor del movimiento Sturm and Drang (del alemán; tormenta e impulso). Goethe murió en Weimar el 22 de marzo de 1832. La versión final de su gran poema Fausto, apareció póstumamente en 1832.
Diana Spencer 1961 – 1997 “Dios mío, ¿qué ha pasado?
La ex – esposa del príncipe Carlos de Inglaterra, hija del octavo duque de Spencer, se divorció en 1996 después de un turbulento matrimonio que estuvo en el punto de mira de los medios de comunicación hasta los últimos momentos. Murió en París en un accidente de coche, en el que viajaba junto a su pareja, el egipcio Dodi Al – Fayed. Se ha especulado mucho sobre el accidente, y algunos (entre ellos el padre de Dodi, Mohamed Al – Fayed) mantienen que fue un asesinato orquestado por la familia real británica, para evitar los problemas que supuestamente hubiera conllevado un matrimonio entre la madre del heredero al trono y un musulmán.
Salvador Allende 1908 – 1973 “Se abrirán las grandes alamedas. ¡Viva Chile, viva el pueblo, vivan los trabajadores!”
El presidente de Chile fue el primer socialista en ganar unas elecciones generales. Murió en 1973 durante el golpe de Estado que llevó al poder al dictador Augusto Pinochet. Ante el asalto al Palacio de la Moneda por las tropas del dictador Pinochet. Allende decidió rendirse y deponer las armas. Entonces, según el testimonio de uno de sus doctores, se suicidó disparándose en la barbilla con un fusil, muriendo instantáneamente.
Del libro El libro de los finales. Albert Angelo Edt. El Aleph
9.6.10
Hay que leer a Pedro Lemebel
Aparece la temática de la sexualidad y la homosexualidad en todos sus libros. Relata como viven, como piensan, como sienten, la música que escuchan los movimientos homosexuales de los años ochenta, incluyendo también movimientos homosexuales del resto del mundo. Cuesta imaginar, por ejemplo que los homosexuales que viven en Nueva York, adoran las letras de las canciones de Miriam Hernández, y cantan sus baladas hasta altas horas de la madrugada, cuesta imaginar que si un homosexual no tiene dinero para hacerse un implante de mamas, decida embriagarse y operarse el mismo. Relatos como estos aparecen en sus libros.
Lo interesante de Pedro Lemebel es como él refleja esas vidas, y muestra, por así decir, mundos privados, vidas marginales, inconclusas, con sueños, algunas sin expectativas, otras carentes, pero siempre con el ingenio de realizar lo impensable sin dinero.
Lo que se destaca en Lemebel, es que cuenta historias, sin querer transformarlas en otra cosa, él relata vidas difíciles, y las muestra así como son. Se aleja del convencionalismo para mostrar vidas crudas, pobres, con un inmenso mundo por conocer, visiones interesantes sobre como viven la vida los homosexuales en nuestro país. La literatura de Pedro Lemebel es valiente, atractiva, nos muestra lo que no queremos ver, nos hace recordar esa parte de la sociedad que no vemos.
Pedro Mardones nace a mediados de la década del cincuenta. Es escritor, artista visual y cronista. En la década de los ochenta participó en innumerables perfomance paródicas, con Las yeguas del Apocalipsis, en donde junto a Francisco Casas mostraban orgullosos su condición homosexual.
En el año 1982 obtiene el Primer Premio del Concurso Nacional de cuentos Javiera Carrera.
Sus relatos aparecieron en Incontables, 1986. En 1992 dictó el seminario "Eva dice a Adán" en la Universidad Católica de Valparaíso. En 1992 publicó crónicas en Página abierta y al año siguiente fue editor de esa revista. Hizo la presentación de Carlos Monsiváis en el Seminario Utopías que tuvo lugar en Santiago en 1993. Participó del Festival Cultural Stonewall, Nueva York, en 1994. Este mismo año empezó a publicar crónicas en el diario La Nación. Participa de la Escuela de Verano de la Universidad de Concepción en 1996, y dicta el seminario sobre Crónica urbana de la Universidad Playa Ancha de Valparaíso. También ese año colabora en la revista Lamda, empieza su programa radical Cancionero en Radio Tierra, dicta un taller de crónica en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Chile y recibe la beca Fondart para el proyecto del libro de crónicas "De perlas y cicatrices. Participa del seminario "Crossing and Sexual Borders," en New York University 1996. Al año siguiente viaja a La Habana para intervenir en la Biena de Arte. Desde el 98 es cronista de la revista Punto Final. Aparecen las primeras traducciones de sus crónicas al inglés en las revistas Grand Street y Nacla Report.
Sus libros;
Los incontables 1986
Adiós mariquita linda 2004
De perlas y cicatrices 1998
La esquina de mi corazón 1995
Loco afán 1996
Zanjón de la aguada 2003
Tengo miedo torero 2001
Serenata cafiola 2008
2.6.10
Yo no sé
Hoy yo no se, me vino un derroche energético, de esos que te hacen despertar antes de que el despertador suene, y pensé, Oh!!! Tengo muchas ganas de hacer cosas...prendí el computador vi un video, y pensé en tantas cosas, en tantos días, olores, colores, horas, las horas solo sirven para ordenarnos, pero en realidad pueden no estar.
Me fije que hacia frío, pero que yo no sentía frío, pensé en que de verdad podría resfriarme, y luego pensé en que eso era muy aburrido.
Mejor pienso en el mundo y veo este globo como una bola inmensurable, un lugar indescriptible, imposible de definirlo, donde todos chocamos con todos, y nosotros somos un lindo pueblo.
Recordé el calor del Caribé y miré el otoño por mi ventana. Pensé en un amigo, que no ve Internet y que solo usa la bicicleta, va de pesca por las mañanas, y no cuenta le dinero, no le interesa.
Pensé en otras personas, algunas que no se soportan dentro de sí, pero siguen sus vidas, porque no se atreven a dar un disparo como nuestra Violeta.
Soy un conjunto de materia que escribe lo que ve y mira, mi propia película, y escribo viendo a muchas persona frente a mí, y eso más me gusta, me agrada que todos seamos tan distintos.
Hace unos días había lluvia, un poco de lluvia, luego de la lluvia los perros corrían en las plazas, revoloteaban en el pasto, y jugaban, embarrados, mojados, sin tiempo, sin pensar, como animales que son no?
Espero nada me quite esta inspiración que tengo hoy. La vida tiene sentido con otro. Mientras en las calles suena la música, la gente camina, algunos con cara de nada, otros con evidentes necesidades, pero con una experiencia distinta. Se me fue la idea, me voy, no puedo, luego mi cabeza vuelve a crear algo. Me gustaría que las letras y yo nos mezclásemos para siempre, eso es tan inocente, no sé, ¿por qué no escribirlo?
Yo me iría a caminar a Copacabana, para luego tomar un vuelo a China, luego volver a la torre Eiffel, tomarme una linda foto ahí, escapar de países donde haya guerra, o conflictos políticos.
Yo iría otra vez a México, pero a otros lugares, caminar y llegar a casa de Frida, en Coyoacán, luego comer un taco de pollo, y volver a otro lugar, entrar y salir de hostales, subir y bajar de buses y metros, ver el tren, ver otro atardecer, ver desde donde se va el sol, no siempre es el mismo lugar.
Y caminar por lugares donde no entienda nada y donde el riesgo esté a cada rato, porque la vida es eso, un impulso extraño que nos mueve y nos lleva sin saber donde, nada controlamos, nada somos, ni siquiera somos dueños de lo que hablamos, solo transitamos. Hoy me siento bien.
23.4.10
Todos los días son el día del libro, aunque hoy es 23
Como hoy es el día del libro que mejor que hablar del libro que continúo leyendo. París nos e acaba nunca de Enrique Vila - Matas, el libro es notable, he seguido su lectura lentamente, es que da para pensar mucho, he encontrado muchos párrafos donde habla de muchos artistas, y lo interesante es como se van entrelazando las historias, y lo interesante también es la forma de pensar del escritor, eso da para reflexionar horas y horas.
"Piensen cuales pueden ser las razones básicas para la desesperación. Cada uno de ustedes tendrá las suyas. Les propongo las mías: la volubilidad del amor, la fragilidad de nuestro cuerpo, la abrumadora mezquindad que domina la vida social, la trágica soledad que el fondo vivimos, los reveses de las amistad, la monotonía e insensibilidad que trae aparejada la costumbre de vivir". p. 69
Hay otras cosas interesantes que he encontrado en este libro sobre Gustavo Flaubert por cierto, quien me parece un escritor de una naturaleza titánica, Vila - Matas, escribe sobre él y dice que Flaubert sentía gran fastidio por la popularidad de su libro Madame Bovary y que si hubiera tenido más tiempo, hubiera podido ordenar su legado literario, hoy sus obras serían distintas. Se da a entender que el libro Bouvard y Pécuchet, habría sido diferente y que podría haber existido la posibilidad de que Madame Bovary hubiera sido suprimida, que increíble descubrir esto, ¿Cómo una obra literaria de tal envergadura podría haber sido suprimida? También el escritor cuenta que el libro de Flaubert, titulado La educación sentimental habría sido diferente.
Pasando a otro punto de este libro, descubro notables intelectuales mencionados en la obra de Vila - Matas. Cuenta el escritor que un 9 de abril, al cruzar el boulevard Saint - Germain con Margerite Duras y Paúl Ecari, vieron un coche negro, en su interior estaban Julla Kristeva, Philippe Sollers, Marcelin Pleyner. Marguerite Duras conversó con ellos, y luego al reecontrarse con Vila - Matas, le dijo: Se van a la Chjna. p.68
Insisto, este es un libro que hay que leer, además aparecen historias de reconocidos semiólogos, me impresiona, llego hasta acá, porque si no contaré más de la cuenta...
15.4.10
Sumergida en París no se acaba nunca
10.1.10
Poema para E.U.V.M.
Qué lugar es ese donde nos llevarán las palabras
Las bellas durmientes
Por caminos a menudo distintos
Que eriazo, que infierno,
Que nos esperaría Enrique
En esa blancura que nos reuniremos finalmente
Que aullido, que silencio
Que permutaciones nos aguardarán cuando hayamos atravesado
Todo lo que hay que atravesar
Cuando nos hayamos despojado de todo
Que olvidar, que
En algún lugar infinito se esconde
En un tiempo que no es ajeno
Que ni siquiera nos molestamos en mensurar
Allí donde tiene una casa nuestro terror
De alquiler
Poema encontrado en uno de los cuadernos que tenía Bolaño escrito en los últimos meses de su vida. Lo transcribí de la película Bolaño cercano, puede tener faltas de ortografía, puede no estar escrito como el autor lo escribió, pero más que eso, este poema me ha estremecido. Grande Bolaño, grande en su calidad literaria y en su forma simple y cierta de ver la vida.
5.1.10
Mi bello Bobi, ¿qué te hicieron?
He leído esta novela, la he releído y descubro en Bobi alguien incomprendido, mal visto, un ser distinto humillado, ofendido, mal tratado por muchos que lo vieron y de algo quisieron juzgarlo, porque no basta con ver y pensar algo, si no que los otros, esa alteridad dañina lo acechó todos los días de su vida.
“Las quiero y sé que ellas me quieren, nacieron conmigo, pegadas a mi carne y jamás nos separemos, andaremos siempre juntos, somos los palos de una cruz, somos una sola carne con distinta piel, pero esto ocurre solo para que se vean mejor nuestras personalidades y me gustaría tenerlas completas, desarrolladas totalmente si tú me ayudas, quiero ser, por ejemplo, el perro más diestro, hábil y ágil de la ciudad, quiero ser, si puedo, si se puede, decía bajando la voz humilde y temblorosa, el muchacho más inteligente y bueno de la ciudad.” p. 45 – 46.
“No se consideraba un monstruo, no era jorobado, no era enano ni albino, no era sordo, ciego ni mudo, no sufría de gigantismo ni del mal conicial, no tenía una arrogante estampa, una doble bella estampa, la mitad de hombre, la mitad de perro, dos mitades que se habían juntado caprichosamente y que al comienzo habían amenazado ahogarlo entre sus distintos valores, pero que ahora, ya crecido, ya seguro de sí y la vida, podían salvarlo, a pesar de su padre, a pesar de los golpes sufridos en el barrio y en la escuela”. p.31
“No se trataba de preguntarle nada, no era necesario preguntarle alguna cosa a Bobi, estaba ahí lo habían traído encadenado, lo habían golpeado en el patio de la escuela, lo habían pateado, me dijo que recordaba perfectamente que lo dieron vuelta en el suelo empujándolo con las bayonetas o con los sables para separarlo del profesor y él tenía un poco de sueño y mucha sed, no parecía demasiado asustado, tampoco demasiado admirado de todo aquello, el parecía normal”. P. 154
Luego este mismo fragmento señala que lo golpearon hasta el punto de dejarlo sangrando, esa era el espectáculo que le gente quería ver y habían momentos en que Bobi no sabía si agradecer sus aplausos o llorar y continuar en ese estado angustioso que solía estar cuando estaba explícitamente humillado ante los otros.
He querido hacer una reseña de Patas de perro, de Carlos Droguett que dice mucho, no tan solo muestra la monstruosidad de Bobi, muestra esa Barbarie que aún existe, eso que actuar en forma irracional, eso que hizo que muchos consideraran desposeer a Bobi de todo derecho humano, ¿cuántos como él andarán por ahí perdidos? Bobi hoy puede ser cualquier rareza, algún perdido, que ojalá se encuentre, pero no en lo políticamente correcto, no me refiero a eso, si no que a estar bien consigo, eso no más, ¡qué se yo!
23.12.09
Luchin del Roma
Hace poco falleció, una amiga de universidad me contó, el mes pasado viajé a Valparaíso, y me encontre con gente, otros también me comentaron que Luchín había fallecido.
Dejo poemas suyos, un amigo los subió a facebook.
MESALINA MI AMOR CANDENTE
Mesalina me persigue en la noches de invierno
justo cuando con el warisnaki me pongo aletargado
viene con beibidol pa que le ponga el cuerno
y después hago lo posible para quedarme sosegado
Eso sí que nunca le dejo que se quede en mi cama
porque sé que Claudio, el tatarita, es muy celoso
no quiero que me maten así no más como una rana
sino que quiero seguir gozando igual que romano gozoso
La emperatriz huele en su cuello a leche de cabra soltera
sus limones tienen el aroma a aceite de remolacha
su espalda me fascina por el gusto agrio de licor de pera
y su ñufla está impregnada de mar con gusto a macha.
Mesalina es impetuosa, vivaracha, coqueta y caliente
tiritona, perversa, exigente y propasada
me hace sentir viejo cuando me extingo y no lo siente
entonces lo soba, lo remienda y se nota realizada.
Anoche me quedé dormido después del primer asalto
Me desperté a eso de las tres de la madrugada
cual sería mi sorpresa que me pegué un tremendo salto
al verla con un gato entre la piernas que la langueteaba.
IDENTIDAD PERVERSA
Soy normalista, cocinero, guardián de cementerio
cargador de la vega, vigilante y barrendero
Soy mago, tarotista, iriólogo y hacedor de saumerio
y en la propiedad de los chirimbolos soy un humilde pordiosero.
Soy curado, acabronado, loco, desquiciado,
Flojo perpetuo, ridículo, jilorio y perverso
Soy cariñoso, picado de la araña, califa y enamorado
y en el total de la oferta y la demanda no valgo un peso.
Soy un santo, apóstol, patriarca y confesor.
Ángel, serafín, arcángel, ser alado, mamarracho,
Soy fantasma, aparecido, duende, censor,
y en realidad de la estratosfera, vivo todo el día borracho.
Soy católico, ortodoxo pentecostal y luterano,
evangélico, baustista , mormón y testigo de Jehová
Soy metodista, cuáquero, moon y anglicano
y la verdad de las cosas es que no soy ninguna huevá
29.11.09
Contingencia
A propósito de…Gabriela Mistral
Hace unas semanas atrás la editorial Lumen publicó el libro Niña errante, Cartas a Doris Dana. El volumen contiene 250 cartas, la mayoría escritas por Gabriela Mistral, esta publicación provocó gran controversia, debido a que el contenido de estas cartas podrían hacernos entender hoy que Gabriela Mistral fue homosexual.
Interesante sería hacernos la pregunta, ¿qué imagen tenemos hoy de ella? ¿Cómo leemos hoy a Gabriela Mistral? ¿Qué recordamos de ella? Podríamos decir, quienes nacimos en la década de los setenta u ochenta, que nos contaron de una poeta cuya imagen no era de una fisonomía muy agraciada, que nació en el norte de nuestro país y que fue más conocida en el extranjero que en Chile, y que recibió el Premio Nóbel, y luego recibió el Premio Nacional de Literatura. Otra interesante pregunta sería, ¿Cómo ven hoy las nuevas generaciones a Gabriela Mistral? Las nuevas generaciones; ¿les interesa saber sobre quien fue Gabriela Mistral?
Como chilenos, ¿la leemos (a la poeta) desde el mito o desde una visión ligada a su obra literaria? ¿Existe una deuda en relación a la imagen que nos hemos hecho de ella? O, ¿podríamos pensar que hemos vuelto a hablar de ella por saber detalles de su vida íntima? ¿Cómo la leemos hoy? Esas preguntas se me ocurren en torno a Gabriela Mistral, quizás de alguna forma buscando la verdad sobre ella y su obra.
Para acercarnos a Gabriela sugiero el libro Gabriela Mistral: pública y secreta, escrito por el historiador Volodia Teitelboim, él muestra a la poeta desde una visión cercana, comenzando por su nacimiento en Vicuña, relata episodios de su niñez, su abuela fue gran influyente de libros bíblicos como; Salmos de David y el Cantar de los cantares; muestra a Gabriela Mistral como una mujer de raíces, con inquietudes sobre la vida y los misterios que ella observaba.
En su obra Gabriela Mistral. Poesías completas, el lector puede internarse de lleno en la poesía de Gabriela, allí podrá encontrar la mayoría de sus versos, desde poemas como Ternura y otros como Recado terrestre, Motivos de la pasión, entre muchos otros.
Existe también una recopilación de cartas, que se titula Cartas de amor de Gabriela Mistral. Sergio Fernández Larraín. Editorial Andrés Bello, 1978.
Este libro muestra las cartas que la poeta escribió a Fernando Magallanes Moure, entre otros a quienes también escribió.
Hay muchos otros libros que nos cuentan o nos hablan sobre ella, pero personalmente creo que ella fue un gran aporte a la literatura y también a la educación. Gabriela Mistral hizo aporte educativos en México, fue Cónsul de Italia, luego la nombraron Cónsul vitalicio, entonces desde Chile, quienes la observaban no podían competir con ella, en realidad yo creo que algunos amigos estuvieron cerca de ella, y la gente, pero me atrevería a decir que su vida fue difícil, que vivió como una poeta, que de verdad debiese importarnos más lo que dice su obra, más que su vida personal, eso creo, debiésemos observar su obra con mayor altura de mira y por ahí sacar textos pocos leídos de ella.
Para terminar quisiera decir sobre ella;
Gabriela fue mujer, lectora, profesora, poeta, escritora, Cónsul en Italia, trotamundo, fumadora, trabajadora, selectiva para elegir amigos, amante de la montaña y los viajes, amante de su país y de Vicuña, por último decir que fue una soñadora, y que todo lo que soñó u observó, lo dejó en el papel, papel que hoy podemos leer y deleitar en su posteridad.
Dejo su poema Miedo
12.11.09
Roberto Bolaño, un lector que escribe
En la película se muestra la familia de Bolaño, sus hijos, sus amigos, sus libros, su biblioteca. Las temáticas tratadas en esta película de Erick Haasnoot, relatan principalmente la visión que tuvo Bolaño sobre la literatura, aparecen conversaciones muy interesantes en torno al fallecido escritor.
Aparece un fragmento de la entrevista realizada por Cristian Warnken en el año 1999, en donde Bolaño se ve como un hombre muy inquieto, fumando, sentado tras su cigarro, y hablando sobre libros, su pasión por ellos, hablando sobre la novela española, sobre lo que piensa de ella, entregando gigantes reflexiones sobre los muchos autores que leyó.
Menciona varias novelas, entre ellas; La invención de Morel de Alfredo Bioy Casares y Sobre héroes y tumbas de Ernesto Sábato.
Bolaño realiza una interesante reflexión de ambas obras literarias. Dice que luego de leer estas dos novelas, la novela española se acabó, dice que ya no se puede escribir novelas porque no hay cruces de voces, lo único que pasa es el argumento, se refiere a la estructura de la novela en sí, dice que esto ya terminó en el siglo XIX, y que por supuesto que se seguirán escribiendo novelas lineales, con argumento, como ya se han escrito muchas. Él dice que la novela de hoy, no debe parecerse a otros autores, deben ser no lineales, no deben repetir modelos de otros, no deben ser fáciles, no deben parecerse a nada de lo que ya se haya escrito.. Esta lectura que doy a la película me parece muy inquietante porque abre una puerta hacia las nuevas tendencias de la novela de hoy, sería interesante averiguar a que se refiere Bolaño, comprendiendo la literatura y su evolución.
La película en sí, me pareció muy lograda, ojalá la puedan ver, no cuento más, a ver si se animan o logran conseguirla por ahí, recuerden que se encuentra en el libro titulado Bolaño salvaje, de la editorial Candaya.
La periodista argentina Mónica Maristain presentó ayer en México una recopilación de entrevistas a 25 escritores que tiene como “protagonista indudable” a Roberto Bolaño (1953-2003), no sólo por la suya, “sino por lo que sobre él dicen los otros”.La recopilación, que lleva por título “La última entrevista a Roberto Bolaño y otras charlas con grandes escritores” (Axial, 2010), contiene textos basados en conversaciones con creadores como los argentinos Rodrigo Fresán, Quino y Tomás Eloy Martínez, con el venezolano Alberto Barre
31.5.09
Otra cosa
Hoy, salí como todos los días, en el transporte, vi gente, un señor tenía un huevo frito en la cabeza, otra armaba la corbata de su hijo que lo llevaba al colegio, entre tanto elegí enviar un e-mail, a falta de papel, está la Internet, y continuaba mirando alrededor, escondida entre mi mp3 y mis lentes rojos.
Así me di cuenta de que alguien había hecho todo, y ese todo seguía haciéndonos vivir, girábamos entre la electricidad y el azar del hombre...hasta que pensé en sonreír frente a un espejo, pensé en que me gustaban muchos las letras, pero me interrumpía el trabajo, pero como ya dije anteriormente, si no hay papel, puedo enviar un e -.mail, y ya está...
Eso me contuvo, supe que podía salir en las mañanas y ver un león roncando sobre un auto, una tipa vestida de negro con pantys y short, con un aro en la ceja y la boca roja, era increíble, incluso yo que trabajaba para mí, me había vuelto inclasificable, mezclada entre artesanías, plata y algodón, tomaba la cartera, algún libro que avanzaría al menos una página, y seguía, y me reía mucho todos los días, de las cosas que veía, y de como eran los otros, yo veía eso y miraba el mar, el agua de un color verde infinito, y veía la libertad, la mía, la que me provocaba ver mujeres y hombres corriendo por llegar a la hora, mujeres con niños en los brazos, vidas rápidas, aparatosas al lado mío, y a su vez un grillo caminando entre nosotros, mezclado en esta época, esperando ese grillo, agua de la montaña, esa agua que se junta con la nieve y la tierra la succiona, hasta que sale porque es mucha, mi vida estaba entre eso, y el olor de un ante jardín cuando alguien recién lo riega, como el tomate mezclado con el queso de cabra, que bien huele eso, así estaba yo, entre mi billetera, y mi dinero plástico, totalmente vulnerable hasta fin de mes, pero gobernada por esas locas visiones, que me hacían hacer milagros, milagros para ver eso, y más de lo que había en mis días aburridos, tan aburrida yo también, pero aburrida a mi estilo.
22.5.09
Lean a Gustavo Flaubert!!!!
...”Tantas veces le había oído decir estas cosas, que no tenían ninguna novedad para él. Emma se parecía a las amantes; y el encanto de la novedad, cayendo poco a poco como un vestido, dejaba al desnudo la eterna monotonía de la pasión que tiene siempre las mismas formas y el mismo lenguaje. Aquel hombre con tanta práctica no distinguía la diferencia de los sentimientos bajo la igualdad de las expresiones. Porque labios libertinos o venales le habían murmurado frases semejantes, no creía sino débilmente en el candor de las mismas; había que rebajar, pensaba él, los discursos exagerados que ocultan afectos mediocres; como si la plenitud del alma no se desbordara a veces por las metáforas más vacías, puesto que nadie puede jamás dar la exacta medida de sus necesidades, ni de sus conceptos, ni de sus dolores, y la palabra humana es como un caldero cascado en el que tocamos melodías para hacer bailar a los osos, cuando quisiéramos conmover a las estrellas. "
Esta obra francesa cuenta con tres partes.
Flaubert relata la vida de Carlos Bovary, hijo de un padre indolente y una madre dedicada, pero materialista. En medio de esto, él creció y se hizo fuerte, estudió medicina. Su madre le aconsejó casarse con una viuda adinerada. Carlos no estaba enamorado de Eloísa, pese a eso se casó con ella. Esta viuda era muy celosa, tanto así que sus celos terminaron matándola, dejando viudo a Carlos Bobary.
Al tiempo este joven volvió a contraer matrimonio con Emma, joven bella. Esta pareja era muy disímil, pasaban por periodos inestables, luego de ciertas inconveniencias Emma queda embarazada.
Ambos se fueron a vivir a Yonville – L Abbaye. Nació Berta. Emma no quería cuidar su bebé, la dejó a cargo de una nodriza. A Emma le importaba más leer novelas baratas, fantasear con príncipes de la gran sociedad, le gustaban los salones y los bailes en donde la gente vestía y hablaba con gran elegancia.
En este nuevo lugar, la pareja conoce mucha gente, entre ellos un joven llamado León, tipo gentil y culto, con gustos parecidos a Emma.
León tiene que hacer un viaje, se va a París. Emma lo recuerda.
Así transcurre el tiempo, Emma no es feliz con Carlos, como madre no dedicaba tiempo suficiente a Berta. Conoció a Rodolfo, hombre acostumbrado a la farra y al buen brebaje, él se propuso conquistar a Emma, no cesó hasta conseguir lo que quería. Carlos ni siquiera se daba cuenta, no sabía de celos, él tenía la mente en su profesión.
En el pueblo la gente murmuraba, pero Carlos no prestaba atención a los comentarios. Emma vivía este amor, como si estuviera dentro de una novela, se escapaba por las noches, escribía cartas de amor a Rodolfo. Rodolfo se acostumbró a ello, estaba deslumbrado ante la belleza de ella.
Después de llevar cuatro años manteniendo esta relación oculta. Emma creyó conveniente huir con su amante. Emma preparó su fuga, pero Rodolfo desistió de la idea y se fue solo, dejándole una carta.
Cuando Emma la recibió quedó postrada en su habitación gravemente enferma, Carlos estaba muy preocupado por ella, se dedicaba día y noche a cuidarla, a su vez económicamente estaban desfinanciados, Emma gastaba mucho dinero en gustos banales.
Emma comenzó a mejorar, ya caminaba por el jardín.
Carlos aún la amaba, estaba contento por la mejoría de su esposa, salían a pasear, Emma había cambiado, realizaba obras filantrópicas, daba alimentos a los pobres, entre otras cosas. Carlos estaba contento, los sacerdotes le aconsejaron que era mejor que ella saliera en vez de retomar las novelas románticas.
Carlos obedientemente la llevaba a pasear, fueron al teatro en donde sorpresivamente se encontraron con León, un antiguo amigo de la casa.
Carlos tuvo que viajar. León acompañó a Emma en este periodo, él estaba enamorado de ella. Cuando Carlos vuelve se entera de que ha muerto su padre, su familia está muy triste, Emma le da apoyo.
Pasan los días y las cuentas de Emma aumentan, por más que trata de buscar soluciones no las encuentra, pasó tanto tiempo ilusionándose con príncipes imaginarios que lo único que logró fue quedar en la banca rota, Carlos sabe de esta situación, pero su actitud es tan aburrida que parece nada importarle.
Emma Bovary, pareciera ser un personaje de Cervantes, lejana a la realidad, a veces inconexa, fuera de contexto, leyendo y leyendo novelas románticas, viviendo su realidad, irreal para los cercanos a ella..
La vida de Gustavo Flaubert
En artículos literarios escritos por conocidos críticos se cuenta que Flaubert decía que un escritor debía ser un “hombre pluma”, ser una persona dedicada a escribir. Un hombre lapicera vivía sus únicas aventuras a través de las frases que escribió. Sin embargo, a pesar de esta declaración de principios y de sus alardes de sedentarismo, Flaubert tuvo una vida, y ésta tuvo sus peripecias y aventuras. Eso, según lo demuestra Frederikc Brown en su libro “Flaubert a biography”, el escritor viajó a Egipto, Siria, Turquía y Grecia. Presenció la violencia de la multitud en las calles de París en 1848 y frecuentó a algunos de los personajes más notables de su tiempo, como el escultor James Pradier, los hermanos Edmond y Jules Goncourt, al crítico Saint-Beuve, al novelista ruso Ivan Turgueniev, George Sand y Maupassant, quien decía ser su discípulo. Flaubert tuvo entonces una vida bastante agitada de lo que quería hacernos creer, y a partir de la excelente biografía de Brown se desprende que hay que tomar con cautela y una dosis de escepticismo las declaraciones y los votos del hombre pluma de Flaubert. Fuente: Artes y letras. El Mercurio. Domingo, 10 de septiembre de 2006.
Creación literaria. Madame Bovary fue su primera novela, la más popular de sus escritos. Su prosa se desencadena en una lenta, escrupulosa, sistemática, obsesiva, terca, documentada, fría y ardiente construcción literaria. El escritor comenzó a escribir esta obra la noche del viernes 19 de septiembre de 1851, y la terminó el 30 de abril de 1856. Durante el tiempo en que Flaubert escribía Madame Bovary leyó a Shakespeare, Montaigne, Racine, Rousseau, Boileau, Bufón, Ronsard, Voltaire, Goethe y Byron. Y además las lecturas de amistad; Louise, Colet, Bauilhet, Maxime, libros de medicina para ciertos episodios de la novela. Esta obra literaria comenzó a ser publicada por entrega de cartas en el año 1856 en la Revue de Paría, y luego, en forma de libro en 1857. Poco después de su publicación se enfrentó a un importante proceso legal. Flaubert y su editor fueron acusados por inmoralidad. Este escándalo siempre acompañó al libro. Biografía de Gustavo Flaubert. Nació el 12 de diciembre de 1821 en Ruán, una ciudad del Nordeste de Francia, cercana a la desembocadura del río Sena. A los trece años de edad fundó el periódico manuscrito Art de Progres. Sus modelos literarios fueron Chateaubriand, Lord Byron y, en general toda la corriente romántica. En el campo académico, el escritor cursó estudios de Derecho en París, aunque su delicada salud le obligó a abandonarlos. En Soborna, se introdujo en círculos literarios, Allí conoció a Víctor Hugo y a la poetisa Louise Colet, quien posteriormente sería su musa y amante. El escritor amó por sobre todas las cosas la literatura, porque le parecía una manera de escapar a la vida y de vengarse de ella. En lo personal fue muy pesimista; para él el futuro siempre sería peor que el presente, que era peor que el pasado, y nada tenía remedio, lo que, por lo demás, tampoco le parecía injusto pues los hombres no se merecían otra cosa. En la última etapa de su vida, su estadía estuvo ubicada en Croisset. Allí vivió los avatares de la pobreza, que se alivió un tanto, cuando consiguió una pensión oficial de mil francos. Flaubert falleció el 8 de mayo de 1880.
Sus obras.: Salambó 1863, La tentación de San Antonio 1874, La educación sentimental 1869, tres narraciones cortas con el título de Tres cuentos 1877, y dos trabajos editados póstumamente, la inacabada novela Bouvard y Pécuchet 1881 y Diccionarios de lugares comunes 1913.
27.3.09
este poema es muy de esta época
Abrir mi correo
en el computador
esperando encontrar
un email tuyo
y no encontrarlo
y tener miedo
de mirar mi correo
y pasar los ojos
por cada mensaje
buscando el tuyo
y no encontrarlo
y estar a punto
de romper la pantalla
de un puñetazo
y no encontrarlo
pero abrirlo de nuevo
y de repente
ver tu nombre
y leer el texto
aguantando apenas
la respiración
y llegar temblando
a la última línea
a la última palabra
y no querer respirar
nunca más en la vida
y querer caer muerto
encima del teclado
Oscar Hanh - Pena de vida
3.3.09
¡Viva México!

Diego trabajaba a su escala, monumental, yo a la mía, en proporciones reducidas. Él vuelto hacia lo exterior, lo social, principalmente; yo vuelta hacia adentro, lo íntimo humano.
Una anécdota más. Un día mi padre se acercó a Diego:
- Veo que esté interesado en mi hija, ¿eh?
Diego no supo como interpretar la pregunta paterna y farfulló:
- ¿Por qué?...Bueno, sí. De otro modo no estaría viniendo hasta Coyoacán para verla.
- Y bien, señor – le dijo mi padre -, tengo que advertirlo, Frida es una chica inteligente, pero es un demonio oculto.
- Lo sé – respondió Diego.
Y mi padre concluyó:
- Bueno, ya cumplí con mi deber. Frida Kahlo. Rauda Jamis. P.144.
Defino a Frida como un volcán, un ser radical, vivaz, lúcida, totalmente impredecible, voluntariosa, no es comparable con Violeta Parra, pero me recuerda a Violeta.
Hay algo curioso en la literatura porque el viejo mundo está mezclado con Hispanoamérica, de una u otra forma, el continente viejo alucina con la esencia de artistas como Frida y Diego, además el padre de Frida era alemán y Frieda, que así se escribe originalmente, pero cuando la fueron a bautizar el curita no estuvo de acuerdo, en alemán significa paz. Entonces, ella se sentía ligada al viejo mundo, así como los artistas del viejo mundo se sentían atraídos hacia ella y su obra.
En relación a la pintura de ambos, ella es surrealista, aunque ella nunca ase consideró surrealista, porque lo que pintaba era lo que sentía, y Diego tuvo orígenes cubistas, y también un fuerte interés por la pintura costumbrista española.
La gracia de Diego, fue que desde muy joven estudió pintura en Europa, entonces todo ese bagaje cultural le permitió comprender y observar el mundo y la política desde una visión más amplia para la época. Frida en su caso también conoció otras culturas, pero ella a mi gusto fue más analítica, no le gustaba pertenecer a la “crème de la crème”, tenía una postura menos aristócrata que Diego, eran diferentes, por eso la veo como un volcán, así como Violeta también, artistas sencillas, ligadas netamente al arte independiente si bebieran champaña, o un té sin azúcar, así las interpreto y me agrada mucho eso. Estoy muy agradada con estudiar a ambos artistas, me encantan sus colores, me encanta como retratan a los indígenas mexicanos, logran trasmitir la historia de su país, tienen mucha alegría.
16.2.09
Fuego. Anais Nin, Fragmentos de su libro
24.10.08
Sobre letras y más letras, en Santiago y regiones
http://poquitafe2008.blogspot.com/search?updated-max=2008-09-25T06%3A26%3A00-07%3A00&max-results=7
http://www.moda-pueblo.blogspot.com/
http://www.elpajaroverde.cl
http://www.lanzallamas.com/blog/
Buena onda, harta gente haciendo cosas, que no se pase a intelectualismo denso no más, todos somos intelectuales, todos pensamos.
30.3.08
V Parte Un tour por Mendoza y Chile
Volví a la casa, estaba mi hermano, mi amiga y los demás músicos, el ensayo ya había terminado. Me senté sobre un cajón peruano, me quité los zapatos y le dije a mi amiga si me podía probar sus chalas, me las probé, eran muy bonitas, de color verde, y con perlas brillantes, eran muy lindas.
Luego fui a dejarla a la micro, salimos, conversábamos algo, ya no lo recuerdo. Llegamos al paradero, nos despedimos, luego caminé hacia la casa, vi a alguien grande que se acercaba, inmediatamente pensé que era Fabián, creí que se había arrepentido de irse y que quería pasar una noche más en Valparaíso, pero no era él, era otra persona.
Me fui a la casa, intenté dormir, pero no pude pegar un ojo en toda la noche, sentía que me moría, como si miles de bichos me picaran en el cuerpo, y me quisieran hacer daño, pensaba en eso, pensaba en calamidades, como incidentes políticos, como guerras entre países, como si algo terrible fuera a ocurrir, en la madrugada le hablé a mi hermano, le dije que algo muy horrible ocurriría. Él me escuchaba, me decía que estuviera tranquila.
Al otro día desperté y la casa estaba sola, estaba la gata, sentí que me miraba extraño, salí casi arrancando de la casa, como si ya no pudiera estar sola, pensé en mi tía, una tía cercana que tengo en el puerto. Tomé una micro, me fui al plan, desde el plan la llamé a su celular, pasó algo muy fortuito, ella se encontraba a dos cuadras del lugar. Cuando nos encontramos me dijo que yo era bruja, ella no estaba bien, yo no estaba bien, conversamos en una plaza, encendimos unos cigarros y nos fuimos a su casa.
Estando allá sentí que iba a explotar, le pedí a mi tío que por favor me comunicara con mi padre, converse con el por Skype, conversé con él porque sentía que me iba a morir, esa era mi sensación, conversamos un rato, y nos despedimos, yo estaba mal, pensaba cosas que no era, estaba convencida de que Fabián volvería y que yo me tendría que ir con él. Pensaba que él estaba en la casa escondido, mi tía me hablaba, me miraba, pero yo estaba literalmente fuera de mí.
En la noche no apagué la luz de la pieza, tenía terror de estar a oscuras. Al otro día todos salieron a hacer sus quehaceres, mis primas chicas al colegio y mis tíos al trabajo. Estaba la señora que le ayuda a mi tía a hacer el aseo en la casa, conversé con ella, hablamos de sueños, yo le decía que siempre había que ir más allá, ver más allá de las cosas. Ella me preguntaba que por qué pensaba eso, yo sentía que sabía demasiadas respuestas y que ya no tenía que vivir, era como si yo hubiera llegado a un límite, y ya no podía resistir ese límite.
Mi tío me pidió que me quedara a almorzar, yo me quedé en la casa, en la tarde sentí otra vez la necesidad de estar en la calle, escuché que habría un simulacro de Tsunami en la región, fui al centro, todo estaba muy loco, la gente, los bomberos, habían actores contratados, hacían como si estuvieran accidentados, mi temor aumentó, hasta que me fui otra vez a la casa de mi hermano, me sentí un poco más tranquila al saber que él estaba ahí.
Me vine a santiago, cuando llegue, sentí que me tenía que ir de nuevo, le pregunté a mi papá si me tenía que ir, él se comenzó a preocupar, no saqué nada de mi mochila, el pánico venía cada vez peor.
El resto es horrible, me llevaron al médico, siquiatra, terapeuta, mis padres recurrieron a todo, a la medicina general y a la homeopatía. Una tarde mi madre se encontró en la micro con una conocida que le habló de una terapeuta, al despedirse mi madre olvidó anotar la dirección o algún número de contacto. Yo en casa continuaba mal, muchos amigos estaban preocupados de mí, a todos les agradezco mucho su presencia, yo quería estar bien, pero pasaban los días y mi sensación de vacío aumentaba. Una noche, por debajo de la puerta, una mano amiga dejó una nota, que era el número de teléfono de Margarita, la terapeuta de quien nos habían hablado. Fue providencial, supimos de inmediato que tendríamos que ir a verla.
Temprano nos preparamos para ir a visitarla, yo me sentía horrible, recuerdo que en la micro miraba hacia fuera y veía cosas que de verdad no eran, veía aves negras sobre los techos de las casas, un viento horrible que hacía que yo viera todo nublado, cuando la micro se detenía yo pensaba que nos habíamos quedado en pana, mis pensamientos era calamidades, una tras otras, como si me quedaran pocos minutos de vida. Mis padres iban conmigo, ellos estaban muy preocupados, no es fácil llevar una familia, lo increíble es que todos tenemos familia, pero a veces pasan situaciones fortuitas que envían la cotidianeidad al carajo, eso es horrible, sobre todo cuando sabemos que nada controlamos, pero bueno lo mío era un estrés, muy fuerte, y había que hacer algo, al menos hacer que yo durmiera.
Cuando llegamos a la consulta de Margarita, fue como visitar a una abuela sabia, su casa era verde. El interior tenía muchas plantas, había armonía y una sensación de tranquilidad y limpieza muy agradable. Yo en momentos estaba introvertida, luego me puse a llorar, soy muy sentimental, no sirvo para esconder cosas, soy muy sensible. Ella conversó conmigo, tenía una voz muy firme, algo que yo necesitaba, así como una combinación de voces que me hicieran volver y querer estar de nuevo, como antes.
Su casa quedaba en el centro, en el barrio antiguo de Santiago, cerca la calle Ejército, tuve la sensación de ir al año uno para mí, algo como una nueva oportunidad, pensé que ella conocía a Jodorowski, conocía su obra o algo, pero me hizo pensar en que en algo se relacionaban.
Ella me dio remedios naturales, dejé los otros remedios, y comencé poco a poco a sentirme mejor.
Estuve varios meses en casa, sin salir porque todo me daba miedo. Espero que al escribir esta historia esto nunca más vuelva, la verdad es que no se lo deseo a nadie.
Pasé muchos días a solas en mi pieza, sin hablar, sin querer estar, y no buscando comunicarme. Muchas personas estuvieron cerca de mí, en realidad se preocuparon, pero yo quería estar sola, así como vino esto se debe ir, pensaba.
Me mejoré con homeopatía y con fe, mucha fe, volví a recuperar la confianza. Igual, no quiero dar un discurso medio extraño a temas comunes, como las energías y que se yo, yo sé porque me pasó todo eso, creo que acumulé en mi mente demasiadas cosas, me alimenté mal, a veces pienso que solo fue un estrés fulminante, algo muy común cuando una sale de la universidad, algo así viví.
El resto ha sido estar bien, Fabián es mi amigo, a veces nos comunicamos por correo. El resto lo hago yo, lo mejor es llevarse bien con uno mismo. Igual pienso que hay que tener un destino, me gusta que me pasen cosas, me gusta que las cosas no siempre sean seguras, así que eso pues. Recuerdo este episodio de mi vida, como algo que me ayudó mucho, fue como enviar todo a la cresta y atreverse a hacerlo, encerrarse en casa y limpiarse.
Fin
2.3.08
IV Parte Un tour por Mendoza y Chile
El bus iba casi vacío, muy pocas personas viajan a Valparaíso temprano un día viernes. ÉL compró un diario y mirábamos unas fotografías de una actriz chilena que a sus cuarenta años se veía regia. Yo estaba nerviosa, todo el viaje estuve nerviosa, no hablamos mucho, él durmió y yo pensaba y pensaba en que no podía resistir que entre él y yo no ocurriera nada, era como si algo me pidiera estar más ceca de él. El viaje duró una hora y media y yo estaba al lado de Fabián, él vestía una chaqueta de cuero negra, se veía muy bien. Ya estábamos muy cerca, muy cerca de llegar y yo decididamente me acerqué a él para darle un beso. Así de directa, me acerqué hacia él y le di un beso, él dijo; Ahora no. igual contesto mi beso, un beso muy inocente y se puso rojo, me miró raro, a mí me encantó cómo me miró. Me dijo que nos fuéramos a otra parte, un lugar para estar solos. Dije que si.
Excelente. Fue excelente. Luego nos fuimos a casa de mi hermano, los presenté, todo bien. Incluso Gabriel le prestó un bolsito para salir durante el día. Fuimos a la universidad, mi ex casa de estudios, vimos a los estudiantes jugar fut boll. Fabián estaba contento, le encanta el deporte, luego fuimos a comer, yo no comía nada, no sentía hambre, sentía adrenalina, el azar me provoca una exquisita sensación, es como vivir la vida, no dejar que pase por el lado, eso sentía.
Yo vestía la remera negra que me había comprado en Argentina, ésta era escotada y ajustada, me puse unos pantalones de cotelé color beige, y unos zapatos rojos muy cómodos para caminar. Luego Fabián me dijo que necesitaba urgente un ciber, fuimos a los computadores de la universidad, pero éstos eran muy lentos, así que mejor le dije que nos fuéramos la plan. Corrimos a tomar una micro, de pronto se subieron unos borracho que se pusieron a hablar fuerte, a mí me causaron gracia, después miré a Fabián y al parecer a él esto no le agradaba mucho.
Llegamos al centro y fue todo peor. A nivel local Internet se había caído y Fabián necesitaba urgente terminar unos trámites para una beca en Alemania. Se me ocurrió la idea de entrar al Instituto chileno norteamericano, seguro que ahí había alguien que nos pudiera ayudar. Llegamos a la biblioteca y expliqué la situación, las bibliotecarias a cargo le pasaron un computador y felizmente Fabián pudo terminar su trámite.
En ese rato me dediqué a mirar los libros, casi toda la colección estaba en inglés. Encontré un libro en español, me dediqué a leer un rato. Luego salimos corriendo de ahí, nos fuimos a la playa. El día estaba lindo. Yo estaba silenciosa e ida, me sentía agotada, pero ya estaba ahí paseando con Fabián. A ratos tuve la sensación de que yo no tenía nada que ver con él, que estaba con un extraño que no hablaba mi idioma y que teníamos buena onda, pero era eso. Por un momento estuve a punto de decirle que se fuera, que no había sido una buena decisión venir juntos a Valparaíso, pero nos acordamos de que teníamos mate, algo en común, así es que cambiamos de parecer.
Por la noche salimos al puerto, a la Plaza Aníbal Pinto, él necesitaba saber lo que iba a ocurrir, digamos una estructura, lo que a mí nunca me interesa, pero le dije que iríamos a comer algo, luego iríamos al Canario a tomar una botella de vino. Eso hicimos, conversamos largamente, aunque yo hablé poco de mí, en realidad más nos reíamos de gestos y bromas que hacíamos mientras tomábamos vino. Tarde volvimos a la casa, dormimos profundamente y al otro día nos fuimos a Viña. El día estuvo precioso, anduvimos en tren. Yo me sentía bien, pero quería hacer otras cosas. En la noche lo dejé solo, fui a casa de una amiga, para a verla y pasarle una revista. Cuando andaba sola por la calle comencé a sentirme rara, era como si tuviera una sensación difícil de explicar, un poco de ahogo, sentía que no tenía tiempo y a su vez me gustaba esa sensación de andar rápido por todas partes.
En la noche nos juntamos varios amigos en la plaza, Fabián venía con ellos. Fuimos a un bar, hablé mucho de arte con Elisa y me puse a beber cerveza, y vino blanco con helado de piña; pipeño. Luego nos fuimos al Gato en la ventana, ese lugar tiene música en vivo, parece una peña, pasan músicos y luego piden plata por las mesas, seguimos bebiendo, yo bebía y no paraba, era como si mi organismo resistiera todo. Al rato le dije a Fabián que nos fuéramos, que yo me quería ir. En la calle Fabián me llevó a un mapa gigante y me preguntó donde estábamos, yo ebria le apunté con el dedo y le dije que me siguiera, pese a lo borracha que me encontraba sabía perfectamente como llegar a casa.
Vi la micro y me subí, imaginé que él me seguiría. En la radio sonaba la música de Juan Luis Guerra, yo cantaba, mientras mirábamos a un matrimonio que llevaba en la micro muchas flores porque se acercaba el día de los muertos, los acompañaban unos niños pequeños, uno de ellos tenía síndrome down, sus padres eran extraños, parecían borrachos o gente que acostumbraba a estar en ese estado. Fabián los miraba muy extrañado y a su vez les ayudábamos a sostener las flores cuando la micro daba curvas por la costanera.
Llegamos a la casa sin problemas, yo apenas alcancé a lavarme los dientes y caí rendida en la cama, necesitaba dormir.
El domingo fue un día triste porque era mi último día con Fabián, le dije que subiéramos y bajáramos ascensores, los que más pudiéramos, a él le encantó la idea. Comimos algo, mientras comíamos apareció la gata y nos pidió comida, Fabián no hizo nada, yo abrí la olla y le di fideos. Él me miró como si yo fuese una persona práctica o diera solución rápida a las cosas, eso percibí. Yo estaba muy triste, ni siquiera hablábamos mucho.
Salimos de la casa preparados para un gran día, subimos el ascensor El Peral y nos dedicamos a mirar hacia distintos lugares, de repente Fabián me dijo: - Y ahora que hacemos -. Yo había visto una excursión de gringos cerca de donde nosotros estábamos, le dije que los siguiéramos y él me dijo: -Pero cómo si tú no hablas inglés, además ustedes no gustan de un país como Estados Unidos. Yo le respondí: -Si sé, pero puedo escuchar algo comprendo, sé de las conversaciones en casa con mi hermano sobre políticas, puedo tolerar otro idioma.- Bueno-. Me respondió mientras sacaba de su mochila un bloqueador con brillantes para mis brazos.
Seguimos la excursión, un tipo hablaba en inglés y yo percibía lo diferente que éramos, los países desarrollados tienen una forma de pensar o hacer las cosas distintas, me veía a mí como una sudamericana absolutamente relajada y fuera de cualquier contexto mundial, por decir algo. El grupo de la excursión bajó el cerro por unas largas escaleras, nosotros también bajamos, era muy raro ver a una gringa hablándole en inglés a un perro y además siendo amistosa con él. Cuando llegamos al plan, específicamente al Ministerio de Justicia vi un cuadro o una imagen que no puedo olvidar, el que guiaba al grupo seguía hablando en inglés, mientras un borracho lanzaba unas frases en francés, de repente sentí que todo el mundo podía estar reunido en un segundo de tiempo, las culturas, los idiomas y el conocimiento se unían en comunión, todas juntas en Valparaíso, era una extraña sensación, como descubrir algo, el mundo que siempre había imaginado y en mis narices. de pronto sentí la necesidad de seguir viajando y descubrir el mundo, caminar por lugares desconocidos y nunca más volver a tener una vida monótona y sedentaria, de no ser así yo ya no podría sentirme bien, pero esto que sentí estaba lejos, muy lejos de mi realidad. Continuamos caminando, fuimos hacia la Plaza Aníbal Pinto, yo me sentía agotada, no sentía hambre y había bajado por lo menos tres kilos de peso.
Él, viendo la situación a su favor, les dijo que era su último día en Valparaíso, de no entrar hoy, no podría visitar la casa, ellas lo miraron y le dijeron que bueno, que por esta vez podríamos entrar, así que entramos sin mayor problema.
En el primer salón de la casa de Neruda, hay varios documentos, escritos en distintos idiomas, en donde aparece la historia cronológica del poeta. Fabián comenzó a leer sentado en un sillón, yo estaba a su lado y de pronto me peguntó la fecha en que había muerto el poeta, le dije que el 23 de septiembre de 1973, días después del golpe de estado. No me dijo nada, no sé si me preguntó en función de saber si yo sabía o por evitar continuar leyendo el documento para turistas, en fin, continuamos conociendo la casa, las habitaciones, los gustos del poeta y algunos objetos que quedaron en la casa.
Al rato apareció una amiga, salimos de la casa, y caminamos hacia el plan. Fabián decía que caminábamos demasiado, en Valparaíso mi costumbre es caminar por todas partes, y mi amiga también compartía esa idea.
La tarde seguía asoleada, mucho, pero mucho sol. Él también le decía a mi amiga que yo era un sol, y que además siempre tenía lo que se le ocurriera, como chocolates en mi bolso, alguna manzana, o jugo, para aliviar la tarde.
Fuimos los tres a casa de mi hermano. Ya en la casa, el ambiente era distinto, había amigos de mi hermano tocando música, ensayaban, y la música era muy alegre, algo así como Bosanova, el sol continuaba radiante, la casa estaba muy iluminada. Fabián comenzó a ordenar sus cosas, sentí una sensación de pérdida terrible, le dije que no se fuera, pero él tenía que continuar su viaje hacia San Pedro de Atacama.
Hubo un momento en que me abrazo tan fuerte, pero tan fuerte, que sentía que a él le pasaba lo mismo, que no quería irse, pero que era inevitable nuestra despedida.
Al rato le dije a mi amiga que me esperara en la casa, que iría a dejar a Fabián a algún lugar y que ya volvía.
Salimos de la casa, todavía había luz, yo estaba en pánico, en un terrible pánico, pero todavía no descubría que me estaba pasando.
Nos acercamos hacia el paseo 21 de mayo, me preguntó que cómo llegaba al Terminal, le dije que siguiera bajando y que en el plan podría tomar una micro, no sé si me entendía bien, solo me dijo: - No más Fabián. – Yo le dije: No más Fabián. Nos dimos un abrazo extraño, como si no nos quisiéramos abrazar, un beso en la cara, y adiós, Fabián desapareció y yo me quedé con la sensación de que en realidad no se había ido, que estaba por ahí escondido mirándome, ya la realidad no tenía ninguna conexión en mi mente, así no podía volver a la casa, me senté en el mirador, a pensar e intentar ordenar mi cabeza, pero lo único que sentía era que Fabián estaba ahí, y que no era verdad que se había ido.
Pasó algo muy raro, estaba yo sentada en el mirador, con una terrible sensación y se me acercó un hombre, como de unos cincuenta años, me preguntó que hacía ahí, le dije que nada, que solo quería pensar un rato. Me contó su vida, como si yo lo quisiera escuchar, me dijo que era escritor, que había publicado un librito, y que tenía una página Web, incluso me anotó la dirección en un papel para que yo la viera después, le pregunté si alguna vez se había enamorado, me dijo que no, que nunca se había enamorado, que había tenido varias relaciones, pero que en realidad no sabía lo que era el amor. Triste su realidad. Me invitó a tomar once a su casa, le dije que no, que quería estar sola, y que no se preocupara. Logré convencerlo para que me dejara sola. Y yo continuaba con una sensación horrible de muerte, de pánico, de una vulnerabilidad absoluta.
3.1.08
III Parte Un tour por Mendoza y Chile
Al día siguiente tomé un taxi, rumbo al Terminal internacional. Me despedí de dos amigas para volver a verlas en algún nuevo Congreso de Bibliotecarios. Me emocioné cuando ya iba en el taxi, miré hacia a tras y vi los cinco días en Mendoza tan completos de amistad y buenaventura.
Cuando llegué al Terminal conversé con varias personas, pero sentía algo extraño, sabía que volvería a Chile, a mi casa, pero no sé algo en el ambiente me hacía sentir vulnerable. De pronto fui a dejar mi mochila y vi a un hombre alto, un gringo. Él me vio, yo lo vi.
Me subí al bus y bueno, el mismo joven se sienta a mi lado. Coincidencias. Luego comenzó a toser, parece que le molestaba el clima, hasta que preferí preguntarle, qué era lo que le ocurría, me dijo que había estado haciendo deporte y muchas cosas, así es que si estornudaba sentía alivio.
Eres español – Le pregunté. No, alemán – Respondió.
Yo estaba muy cómoda en el bus, traía chocolates, había podido traer todo lo que quería, lo que más me interesaba era traer mate, el verdadero, el que tiene palos gruesos.
Comencé a conversar con mi acompañante de bus, empático él, además venían mostrando una película de Jim Carrey, sus gestos nos hacían reír mucho.
A ratos nos mirábamos, así como; ¿quién eres tu?, ¿quién soy yo? También había silencio, eso es muy importante, una amiga mía dijo que no hay comunicación más comunicativa en donde las palabras han sido reemplazadas por el silencio, sabia ella.
Y así avanzaba el viaje. Pasamos el cerro Aconcagua, el cual yo no conocía y ante sus preguntas geográficas me sentía ignorante, pero me defendía con lo que mi mente me aportaba en el momento.
Cuando pasamos por la aduana yo sentí temor por los perros, eran esos blancos especialistas en encontrar drogas, olían todo, los sentí cerca de mis pies, tuve susto, pero Fabián estaba al lado mío, era como si me estuviera protegiendo, yo estaba silenciosa mientras completábamos la ficha con los datos personales, él hacía lo mismo. Cuando tuvimos que bajar las cosas del bus, él hizo todo.
Cuando llegamos al Terminal de Santiago, se le acercaron algunas personas para ofrecerle un lugar para alojar, Fabián no les habló. Yo, por mi parte, lo acompañé a la estación del metro para dejarlo allí, él me preguntó si al día siguiente yo iría al centro, yo le dije que lo más probable era que si, me pidió que lo acompañara, que fuera su guía turística. Yo acepté. Le di mi teléfono de casa y mi correo electrónico y nos despedimos.
Al día siguiente, martes exactamente, nos juntamos en la estación de metro Santa Lucía, el día estaba precioso, eran días de octubre, plena primavera. Fuimos al banco, caminamos por las calles principales del centro, luego fuimos al Parque forestal y luego al cerro San Cristóbal. Para mí era reconocer la capital de nuevo, verla desde lo antiguo o lo bello que quedaba, recordar el pasado, ciertos edificios, descubrirla para un amigo que venía desde tan lejos a conocer Chile. Entre caminar y conocer nos tomábamos fotografías, nos reíamos mucho, compartíamos algunas frases en alemán. Fabián andaba solo como un viajero, a cada rato sentía hambre, así es que mejor le dije que viniera a mi casa a almorzar, para evitar tener que ir a cada rato a un restaurante.
El miércoles me levanté temprano, me sentía muy agotada, me puse a hacer aseo y preparar algunos detalles para el almuerzo, hice papas cocidas con mayonesa, carne y ensaladas, a la una del día fui a buscar a Fabián. Pasamos al supermercado, él compró vino y jugo para salir nuevamente. Llegamos a mi casa, conoció a mi padre, ambos fueron simpáticos, Fabián tenía una capacidad de adaptación increíble, pese a que no entendía todo, él comprendía o al menos eso intentaba. Luego de almorzar y ver Internet nos fuimos al centro para que Fabián conociera el Museo de Bellas Artes. A mí me agradaba mucho Fabián, me hacía reír, no sé si era su carácter combinado con el mío o qué, pero me parecía haber conocido a alguien que ya conocía, con una química excepcional.
Estuvimos en el museo, Fabián me decía que yo no debía hacer todo lo que él quisiera, debía decidir, yo tenía mis propios gustos, como tomar café y fumar cigarros, pero no sabía si él compartiría mis gustos, de modo que a ratos le pedía que nos sentáramos en un lugar para descansar y me diera tiempo de fumar. Luego de ir al museo fuimos al Cerro Santa Lucía, estuvimos mirando desde lo alto las superficies de los edificios como
Cuando Beatriz llegó a juntarse con nosotros yo pensé que Fabián se iría pronto. Imaginé que no hablaría mucho, que no se interesaría demasiado en nuestra conversación. Ocurrió todo lo contrario, él se mostraba muy interesado de entendernos y conocer nuestras vidas, lo que bebemos o cómo carreteamos, eso a mí me agradaba cada vez más.
Mientras hablábamos en medio de la cerveza, Beatriz nos dijo que por qué no íbamos juntos a Valparaíso. Fabián dijo que a él le gustaría mucho que eso ocurriera. A mí él antes ya me lo había insinuado, pero yo no decidía si ir o no. De un momento a otro decidí decir que si, la vida es ahora, solo tenía que llamar a mi hermano para que en Valparaíso nos recibiera en su casa y listo, no teníamos por qué tener algún problema.
Yo viajé a Mendoza por unos días, volví a Chile y seguí viajando, conociendo, en realidad si hubiese tenido más dinero me habría ido a cualquier parte con Fabián. Importa mucho la compañía, y sobre todo tener gustos o formas parecidas. El día que no nos vimos, tuve muchas cosas que hacer. Fui a la Feria del libro de la estación Mapocho, me junté con una amiga y estaba obstinada por terminar una fábula, tenía ansiedad de hacer cosas, una tras otras, no paraba y entre los preparativos de la mochila se me fue la tarde.
26.12.07
II Parte Un tour por Mendoza y Chile
Al otro día fui al Congreso, allí me encontré con colegas de acá. Me sorprende que los profesionales chilenos sean más amables en otras partes, ¿será porque nos sentimos solos?
Yo escribo esta historia porque me han pedido que lo haga, es para intentar resolver mi inconsistencia interna. Dudo que lo logre, escribir es algo muy raro, pero no quiero abusar del papel blanco...Ah, hay algo que en Argentina me llamó mucho la atención y no solo a mí, a una colega que se llama Inés, también le pareció curioso. Las hormigas de los patios de la Universidad de Cuyo, pudimos observar que las hormigas son el doble de grandes que las hormigas de acá. El profesor Rosa debe saber la razón del tamaño de las hormigas de Mendoza de los patios de la Universidad de Cuyo.
Ya en la residencial le pregunté a la señora que me atendió si podía ver televisión en el holl, ella dijo que si. Mi interés no era ver televisión, presté atención un rato, estaban dando una teleserie en donde los actores eran jóvenes, casi adolescentes, gritaban mucho, la teleserie se llamaba Montecristo, dejé de prestar atención, me puse a mirar por la ventana hacia la calle. Pasaban los autos, yo veía las patentes, son al revés de acá, me refiero a los colores, la gente pasaba, yo me veía como una extranjera que veía esa circunstancia desde lo amable, creo que esa sensación es muy común cuando uno viaja, estar en un lugar desconocido provoca ver los días con más expectación que lo habitual. Yo seguía en la divagación de mis pensamientos, de repente llegó un grupo de personas al holl, ellos pertenecían al coro de ópera, esperaban al maestro para tener una clase de canto, preparaban una presentación, pero faltaban algunos integrantes. De repente comenzamos a cruzar palabras, me invitaron un café frente a la plaza, yo busqué mi cartera y me fui con ellos.
Esas situaciones son las que más me gustan. Me encanta conocer gente, sobre todo ese tipo de conexiones que no tienen por que ser, sin interés de por medio. Nos escuchamos, nos reímos, me dijeron que entre Argentina y Chile hay una gran hermandad. Luego nos despedimos y yo agradecí su invitación.
El resto de los días fueron volar sobre el piso, conociendo, bebiendo mucha agua mineral, mirando desde la visión más real que pudiera. Descubrí una ciudad dañada por la economía, pero rica en vida social. Mucha gente en la calle, algunos bailaban en las esquinas, muchos turistas y los argentinos trabajando para cumplir con la demanda diaria.
Unas amigas colegas me invitaron a alojar a un departamento, yo acepté de inmediato, Me quedé tres días en
Los árboles son gigantes, hay un sistema de acequias, el agua llega desde la cordillera, ¡qué sorprendente! Bajo las cunetas, existen unas especies de pasillos que hacen que el agua llegue directamente desde la cordillera, así los árboles están siempre regados y se evita que alguien tenga que hacer esta labor.
Hay una ciudad antigua de Mendoza y la otra es la nueva. Poseen barrios caros y otros más comunes. También visité varias iglesias y la excursión terminó con una visita a una Fábrica de chocolate, la cual me favoreció mucho porque pude comprar directamente los chocolates y alfajores para mi familia. Luego me despedí de mi dos colegas y me reencontré con mis amigas de departamento, la última noche en Mendoza decidimos ir a comer una parrillada al estilo de ellos, nos recomendaron Don Arturito, nos costó mucho llegar al lugar, estábamos perdidas, pero logramos dar con el restaurante. Cuando llegamos había un olor tremendo, entre aceite y carne, muy fuerte, y la gente comía en exceso, habían dos gordos que me impresionaron comían como si el mundo fuera a acabar, eso me quitó el apetito, casi preferí ensaladas, papas con verduras y la carne, en realidad picotié un poco, mis compañeras de cena también comieron poco, no es nuestra costumbre comer con tanto aceite, hay familias que gustan de comer así, pero en nuestro caso, no se usa comer tanto y con tanto aliño. Luego de comer nos marchamos, tomamos un taxi y nos fuimos directo a la casa con un dolor de pies horrible, la noche estaba cálida, sería ideal seguir en la calle, pero era tal el cansancio y el dolor de pies que ninguna de nosotras pensó en una farra mayor.
El resto fue conversar y hablar del futuro, ordenar la mochila, ver TV cable, películas y videos musicales, pensar en conocer Buenos Aires y otras ciudades más lejanas. Luego dormimos profundamente, sin recordar sueños ni interrupciones nocturnas.