21.4.24
La nieta del señor Lihn de Philippe Claudel
20.12.23
Mujeres, un canto a la libertad. Rubén Rojas
Estamos frente a esta reciente
novela escrita por el bibliotecólogo Rubén Rojas. La letra fresca cuenta la
historia de Gustavo y José Miguel quienes aceptan un curioso trabajo: ser
nietos postizos de un matrimonio adinerado. Los niños reciben variadas
instrucciones para llevar a cabo la tarea encomendada. Ambos están agradecidos
por la oportunidad de obtener una remuneración a cambio.
En sus páginas encontramos a
Carne amarga, quien es temerario e intrépido, luego vemos a Juanita Rosa, quien
es la partera de todos y en sí la novela se va mostrando en capítulos muy bien
escritos, con párrafos breves que van desencadenando la historia.
Otros personajes como el Ácido
muriático, el Cabeza de maldad y el Navaja inquieta habían perdido una apuesta
y decidieron repartirse el dinero que habían apostado dejando fuera a Carne
amarga, quien desconsolado lloraba la partida de su mascota Astucia.
Carne amarga cobró venganza por
la muerte de su mascota y por el robo que habían hecho los otros malhechores.
La venganza fue tremenda, aunque no quiero adelantarme para no ocasionar
spoiler a los futuros lectores de este libro.
Esta obra trata temas de
feminismo, veremos mujeres fuertes y aguerridas. Pueden hacer frente a lo que
sea. El contexto físico es una toma llamada “Mujeres, un canto a la libertad”
organización feminista y en ella hay comisiones de todo tipo, orden, aseo,
seguridad, entre quehaceres diarios o diligencias.
Novela de acción, de tomas
lideradas por Lautaro Caupolicán. En ella encontraremos aniversarios, bautizos,
la iglesia está presente. Cada capítulo ofrece un escenario distinto,
variopinto. Aparece la localidad de Ritoque, allí se desarrolla una historia de
delincuentes que el lector podrá descubrir.
Esta obra de carácter nacional
nos revela el drama que viven personas pobres que buscan salir adelante. Este
libro invita a su lectura. Posee párrafos cortos y descripciones precisas,
entrega una bella historia con personajes que fácilmente podemos identificarnos.
Los invito a buscarla, leerla, mostrarla y comentar entre sus pares. Libro
100% recomendable.
Rubén Rojas Álvarez, nació en
Santiago de Chile el año 1952. Bibliotecólogo titulado de la Universidad de
Chile. Posee un Magíster en Educación Superior, y otro de Liderazgo de gestión
y Administración educacional.
Hace catorce años creó el
Instituto Emprender para colaborar en el perfeccionamiento del personal
profesional y administrativo que se desempeñan en biblioteca.
Escritor de poemas, cuentos y
ahora de novelas. Su sueño es que esta obra atraiga a nuevos lectores al
maravilloso mundo de la literatura. Y a aquellos lectores de siempre, solo
arrancarles una sonrisa de complicidad.
9.7.23
Mis documentos. Alejandro Zambra
“Quizás puedo decir de esta
manera: mi padre era un computador y mi madre una máquina de escribir” A.
Z.
Libro de cuentos publicado el
año 2013.
Los cuentos son muy variados.
Camilo, por ejemplo, es un personaje muy gracioso. Pretendía enseñarle al
narrador de la obra cómo debía tratar a las mujeres. Quería ver a su padre.
Este es el cuento que más me gustó de Mis documentos.
Otros personajes del tercer
cuento Recuerdos de un computador personal del libro son Max y Claudia. Se
destacan los cuentos Instituto nacional, Yo fumaba muy bien, Gracias. Dedica
sus cuentos a Alejandra Costamagna y Gonzalo Maier, ambos chilenos y
contemporáneos.
Nace en 1975. Es padre. Vive en
México. Su estilo es la autoficción. Entre sus obras encontramos Bonsai, La
vida privada de los árboles..
Mis documentos parecen ser
relatos que son como si uno se hubiese perdido de algo y aquí se enterara, como
la historia de los estudiantes del Instituto nacional.
Antes léi Formas de volver a
casa, me gustó mucho porque incluye miradas semióticas. Su prosa tiene algo de
Papelucho de Marcela Paz.
Él en Chile era maipucino. Su
prosa fluye, tiene buen ritmo. A través de sus cuentos autobiográficos narra su
niñez, su adolescencia y su adultez. Lo han comparado con Ramon Carver.
Entretiene bastante, aunque no se sabe bien si se encuentra algo interesante en
sus cuentos.
Algo soez como trata la
sexualidad en sus cuentos. Para generaciones más antiguas es atroz la forma en
que describe el sexo, a mí no me espanta porque soy del año 80.
Recomiendo conocer su obra y
difundir sus cuentos en talleres, reuniones o simplemente de voz en voz para
darle mayor realce a este buenísimo escritor.
El baile. Irene Nemirovsky
La historia cuenta sobre la vida
de una familia de origen judio. La madre enseña a comportarse a la niña. Ellos
son nuevos ricos. Organizan un baile, este hecho que va a ocurrir se vuelve la
escena central de la obra.
Antoinette tenía 14 años de
edad, quería a toda costa ir al baile. Su madre le decía que estaba loca y le
negaba el permiso. Novela del siglo XIX.
Este matrimonio de nuevos ricos
buscaba ser aceptados por la sociedad francesa. Opino que esta novela debía ser
escrita porque las imágenes de los bailes son el clásico de las películas como
Lo que el viento se llevó y tantas otras que hacen alusiones al baile y a ser
presentadas en sociedad.
Novela breve, muy bien escrita.
Nemirovsky lo hace muy bien. esta es una obra psicológica. Se nota la falta de
afecto y preocupación por la niña. Su madre no se lleva bien con ella. Hay
mucho arribismo en la familia.
Irene Nemirovsky es una autora
judía. Muere en Auswitch a los 39 años en al año 1942, sus dos hijas se
salvaron del holocausto. Es muy triste su historia. Al menos pudo
escribir.
24.5.23
Clepsidra. José Miguel Camus
A veces pienso que los poetas
quieren bajar las estrellas con la mano, visitar la luna con un poema, navegar
los mares con los libros, llegar a esa fantasía que arroja títulos de libros
floreados.
Fomentar el deseo de lo
inalcanzable, abarcar el sol con un dedo, tocar la luna con la boca. Sembrar en
el jardín de las delicias un sembrado de versos, todo ello hacen los
poetas.
Están para tocar la lluvia con
sus décimas, torcer el destino, enamorar a la doncella, correr por caminos sin
tiempo en donde la noche lo abarca todo y no deja siluetas insomnes.
La poesía llena el vacío, los
versos son como un hilo de agua que corre en el lenguaje libre y sin prosa.
Yo me quedo en ellos perpleja buscando algún sonido que me deje continuar las páginas del libro que comento aquí. Hay más poesía que lectores de ellas, ¿qué haremos con ello? Seguir dejando versos sueltos para que alguien los lea.
Poesía de Clepsidra
Ahora no estás
ni en los libros,
ni las gentes,
ni las horas
parecen
las mismas. Pag- 39
Una estrella cayendo al levantar
mi mano
Un delfín cantando cuando mires
al mar
La luna llena en el cielo
pintándose el sombrero
Un poema con todas las letras de
tu nombre. Pág. 49
12.5.23
Libros, ¿objetos de consumo o apreciación de calidad?
En Chile se habla mucho sobre quitarle el IVA a los libros para que podamos acceder a ellos. Ante esta premisa me surge la pregunta, ¿cuántas personas estarían dispuestas a tener un par de zapatos menos o a comprar un celular menos costoso que el que usa para poder tener dinero y pagar por un buen libro? O también hago el cuestionamiento de que si en realidad bajamos el IVA al libro o lo redujéramos ¿las personas en realidad leerían más?
Al respecto hay mucho que decir. En Santiago hay barrios que tienen librerías, como la Tienda Nacional, Metales pesados, entre otras bien conocidas y onderas, junto a otras como la Librería Nacional, que me parecen son menos conocidas y que cuentan con excelentes libros para todo bolsillo. Yo las he visitado y me parecen buenas, pero veo mucha moda en algunos casos, me cuesta encontrar ediciones antiguas o nuevas ediciones de libros de grandes autores chilenos, como Patas de perro, de Carlos Droguett, por dar un ejemplo.
Por una cuestión de tendencia y consumo las personas buscan libros con calidad de diseño, se fijan en la impresión, calidad de papel o buenas portadas, llamativas y hechas con buen material. Tengo dudas si alguien sabe discriminar entre un texto con contenido y calidad, versus formato de impresión, tipo de tapa o portada.
En lo personal considero que menos es más y que más vale la calidad del contenido del libro. Aunque tampoco considero subestimar al público, también existen lectores busquillas que indagamos en libros nuevos y a precio justo. Posibilidades más amables para nuestro oficio como lector.
En una ocasión conseguí un texto de Frank Kafka, a muy buen precio, en papel blanco y con una portada que no decía nada, una mano sobre un espacio celeste. En ese aspecto mi criterio fue elegir el texto porque estaba segura de que valía la pena leerlo.
Hace un tiempo el conocido editor Jorge Herralde vino a Chile (Julio 2013) a dar una conferencia conmemorando los 10 años de la partida de Roberto Bolaño. Recuerdo que al final de la charla, al momento de hacer las preguntas, el público le pedía al editor, que hiciera ediciones más grandes, con mayores expectativas de los textos de Bolaño, ojalá ediciones doradas. En realidad lo que en ese momento vino a mi mente fue pensar en que si eso sería o no posible porque frente a la crisis económica de España veía yo bastante complejo que se pudiese publicar obras costosas para el exigente y consumista público chileno.
La reflexión en torno a los libros y la compra que quisiera promover es, ¿por qué compramos libros?, ¿por qué los elegimos?
¿Lo hacemos para sentirnos mejores frente a los demás? o en el fondo, ¿valoramos el texto? La reflexión en medio de una capital que todo el día te bombardea para que salgas de tu casa o de tu trabajo a comprar algo, es bastante nula.
Adquirimos un libro no tan sólo para vanagloriarnos de el o decorar la repisa del salón principal de la casa. Por mi parte si llega un libro a mí, lo cuido y lo trato con cariño, ya que es el mensaje de alguien. Para despedirme dejo la frase de Borges en torno a la construcción maravillosa de un libro.
“De todos los instrumentos del hombre el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones del brazo. Pero el libro es otra cosa, el libro es una extensión de la memoria de la imaginación”. Jorge Luis Borges, escritor argentino.
Artículo publicado en Web Cooperativa.
https://opinion.cooperativa.cl/opinion/cultura/libros-objetos-de-consumo-o-apreciacion-de-calidad/2016-08-04/093731.html
Los mayores, enfermedad y muerte
En medio de esta primavera, que no se afirma, pasa el tiempo para todos y este no perdona. Cobra vidas de familiares, empiezan a morir, se cuentan tres o cuatro fallecidos en al menos los dos últimos años. Caen enfermos en clínicas u hospitales. Las clínicas funcionan como fachadas de hoteles y los hospitales como espacio común gratis o pensionado.
El tiempo es irrevocable. Pasa y se acumula, te muestra que te estás pareciendo a tus padres, a tu abuela que no quiere morir, que es inmortal y que a veces en algún atisbo de lucidez lanza frases brillantes.
Al ver a una persona mayor no hace más que mostrarme que para allá voy, viviendo en la fe de los creyentes que da una luz al final de todos los días y las noches de susto que a veces se siente cuando la muerte se avecina. Mi padre casi se murió este año y esta historia, mi historia no está lejos de parecerse a otras historias de gente en tercera edad.
Esperar una ambulancia y no saber qué va a pasar, pensar en todo lo que como hija no hice a tiempo por no saber. Hay veces en que la gente o las familias se unen en desgracia, otras veces ocurre lo contrario, una enfermedad puede dar molestias y no todos se adecuan ante lo difícil, algunos mandan buenos deseos desde lejos, eso no sirve para nada, cuando en realidad se está necesitando de todo.
Cuando se pasan estos sustos no hay muchas alternativas, es como si la vida te tomara e hiciera contigo lo que quiera, no hay control, hay fe y fuerza y familiares solidarios.
Lo más maravilloso en una aparición de una enfermedad de porquería es saber que mi padre no se murió. No era su hora. Y lo más increíble en medio de esta vorágine es descubrirlo mirándome con cara de niño, quizás creyendo que algo está haciendo mal.
Yo me descubrí en esos ojitos de uva, de dónde había salido yo hace más de treinta años para pensar en Ceratti y saber que si te llevo es para que me lleves pa, es imposible para mí dejarte solo.
De esta experiencia respeto más a la tercera edad, quizás de antes ya lo hacía.
Respeto más mi propia vida, quizás ya no me fijo en las pequeñeces que me fijaba antes. Puede parecer bonachón mi mensaje, pero los mayores necesitan más atenciones, son de mucho cuidado, además ellos intentan demostrar que pueden seguir haciendo todo igual como en su vida adulta, tratan de seguir siendo independientes, pero en muchos ámbitos no logran hacerlo.
Escribo esto para todos esos mayores que andan merodeando, medio aburridos en miseria, con escasez de comodidades, buscando comidas finalizadas las ferias de barrio, con el resentimiento de siempre marcado en su piel y en las huellas de sus décadas. Pienso en la gente que cuida a un familiar enfermo, por años algunos.
Cuando se viven estos contextos todo pasa a moverse por otra necesidad, ya no piensas sólo en tu vida o en las cosas que tienes que hacer, incluso tus sueños pueden quedar congelados.
Pienso en la muerte y en realidad no le temo, mientras vivamos en el recuerdo de alguien seguiremos existiendo.
Porque la muerte es simplemente soltar el aliento.
Es dejar de respirar. No más aire. No más vida. No más realidad.
La muerte es algo como dejarse. Como irse. Como reventar a la nada.
Ya no ver el propio imaginario. Ya no imaginarse. Solo pasas a ser una materia disuelta.
Así veo la muerte. Como un paso a otro estado. Como un alma que vuela hacia otro sitio. Un sitio impensado.
Impensado hasta que pasa.
Publicado en Web cooperativa.
https://opinion.cooperativa.cl/opinion/sociedad/los-mayores-enfermedad-y-muerte/2018-11-04/063650.html
11.5.23
Administración pública en prosa
Cercos
en el cielo con helicópteros, edificios que no se sabe qué ocurre adentro. El
sonido de los pájaros en la mañana está mezclado en las cúpulas de los árboles,
hay gente agradable en el lugar. Al pasar los días se nota el desgano y la
falta de conducción en los trabajos. Casi no hay comunicación entre unidades,
puede un funcionario llevar 20 años en el lugar y no sabe cómo se están haciendo
las gestiones, no sabe cuándo a un edificio se le ha cambiado el nombre o no
saben con quién tienen que hablar si necesitan algo administrativo. Malas terminaciones, apología a lo feo, cambios
constantes, sacan y cambian piezas de un lugar, adentro no hay belleza, son
espacios funcionales, paredes sucias. Se sigue hablando bajito, o pidiendo un
favor a alguien que es buena persona. Las conexiones eléctricas no dan abasto.
Cambian chapas de puertas, cambian llaves, cambian las cosas de lugar para que
otros no las usen.
Prohibido
correr en las escaleras, prohibido abrir las ventas, prohibido comer,
PROHIBIDO.
Apitutamientos,
operadores políticos, malos tratos, recarga laboral a la gente nueva, programas
nuevos que se van al carajo por “falta de recursos”, gallitos entre empresas
externas y empleados públicos, persecución a honorarios, falta de
esclarecimientos sobre procesos internos de la institución, caserío de brujas, patrañas
y enroques. Cuestionamientos de bonos, distintos tipos de contratos, el
reemplazo del profesional que está con licencia siquiátrica, quizás fue un
profesional que de verdad necesitaba urgente un respiro de libertad. Todos
quieren mandar, pocos acatan. Un señor arrastra los pies al caminar, refleja un
andar cansado y aburrido de la forma en que nos condicionan para mantenernos en
el lugar de trabajo.
Militancias.
Falta de transparencia frente a listados de personas que pasarían a ser
contrata, antes siendo honorarios. Falta de transparencia frente a listados de
personas que recibirán más grados antes de jubilarse, falta de transparencia
sobre la información que circula al interior de cualquier institución pública. Papeles
aprobados durmiendo en carpetas. Anhelo de voluntad para que los procesos sean
mejores.
Ya no se saca el pan como una flor. Malas lenguas,
gallitos de poder entre profesionales, unidades que por a, b, c, d motivo nacen, unidades que se cierran y que el
amiguismo salva disfrazando otra unidad. Gente reclamando porque el tomate no
tiene pepas, gente hablando todo el día hasta por los codos porque no tiene más
que hacer. Carencia de liderazgo. Gente diciéndole a otro desde recursos
humanos que legalmente no existe en la Institución y que este mes no habría pago
de sueldo. Hablando por debajo, buscando el
prejuicio, buscando clasificar a la persona, buscando aburrirte para que
te vayas sin reclamarle a nadie.
Inmigrantes,
migrantes que no nos comprenden, quizás no saben que el mundo laboral no está
bueno ni para los que nacimos aquí, las familias siguen conteniendo lo que sea,
en su mal o bien proceder.
Protestas
de honorarios, gente en la calle gritando y vociferando justicias. Hasta el
camión de cervezas se quiere sumar a lo que sucede, porque a río revuelto
ganancia de pescadores. Madres pidiendo un cupo en la sala cuna, señoras
mayores no queriendo jubilar porque no quieren ir a casa a morir. Gente al
atardecer bailando una cueca callejera antes de que llegue el guanaco. Gente
vociferando canciones con el temor de recuerdos de décadas anteriores. Persecución interna, paranoia, estrés, pánico, despidos a
contratas, gente despedida y elegida al dedo por algo subjetivo que nadie supo
y que nadie nunca se va a meter. El amiguismo,
el poco y nulo liderazgo, los arreglos bajo cuerda que se cometen a diario,
terremotos de despidos a mitad de año, gremios con dirigentes pasados a rollo,
como si fueran rockstar, se creen importantes y de seguro que no saben cocinar
ni una cazuela. Miradas defensivas, ofensivas y de desconfianza. Gente con
terno y corbata con actitud de “chanta” en plazas de trabajos públicos.
Y las
palabras que se escuchan son; ES QUE EN TODAS PARTES PASA LO MISMO. Los profesionales mirando a otros por el
hombro, cuidadosos de sus privilegios, arribistas, miradores en menos y
temerosos de la autoridad. Funcionarios queriendo ser lo que no son, buscando
dar órdenes a quién sea. Odio, rabia,
violencia, dejación, pueblo sumiso, resentimiento, consumo, materialismo.
Pareciera como si recibieran una orden para no dejarnos dormir y que el
sistema, lo que se entienda por sistema siga funcionando.
Arribismo, ¿una cuestión de clase?
Hace
poco estaba cruzando una calle cuando vi a unas jóvenes que venían con unos
tres niños cruzando rápido. Hablaban a garabatos, hablaban de la cintura para
abajo, creo que por eso llamaron mi atención. Las miré y vestían bien, con
buzos de marca, que marcas la verdad es que no sé porque no me interesan las
marcas y llevaban el pelo teñido con visos rubios. Creo que no tenían más de
veinticinco años. Me hicieron pensar en el arribismo recalcitrante que todos
llevamos, aunque no todo está perdido ni tampoco mi intención es ningunear al
pueblo chileno.
Creo
que hay infinitas situaciones patéticas en donde el chileno común manifiesta su
“arribismo”. Hablar de sus viajes al extranjero (a sabiendas que viajar es
increíble), pero esos mismos chilenos que pagan viajes ostentosos cuando están
en Chile y viajan por ejemplo a Cartagena (V Región) lo hacen mirando todo
desde el hombro hacia abajo porque en la TV dicen que es el balneario popular,
y lo peor es que en Santiago vive en una comuna común y corriente.
Hay
una pregunta que me hago y la escribo desde esta plataforma para compartir mi
inquietud. Si en Chile se reclama frente a todo, si existen tantas
agrupaciones, como vemos hoy, frente a diferentes temas. Si nos dieran por un
día la posibilidad de crear el Chile que queremos, ¿Qué haríamos? Eliminaremos
el petróleo, tendríamos autos eléctricos, restaurantes para mascotas, que ya
existen en Chile, ayudaríamos a la naturaleza, promoviendo por ejemplo que hubiese
más árboles. Ayudaríamos a plantar más araucarias, sabiendo que tardan muchos
años en crecer, esperando o enseñando a que otras generaciones las sigan
cuidando. Seríamos capaces de observar la manera de organizarse del pueblo
mapuche, la que sea, pero tolerando que nazca de ellos y no que un huinca les
diga cómo vivir. ¿Qué haría usted si pudiese crear un mundo nuevo?
Y
me parece que frente a la dimensionalidad de nuestra sociedad, lo que nos
parece distinto es lo que atacamos. Ahora la falta de respeto frente a los
demás, ya ha sobrepasado todos los límites mostrando nuestra inherente
violencia casi instintiva del chileno común. Cuando dicen la raza es la mala,
no sé qué pensar, ni siquiera quiero creer en esa frase.
En
mi caso y sé que es el de muchos otros no necesité comprar la camioneta cuatro
por cuatro para sentirme alguien, no me teñí el pelo más rubia para sentirme
más de arriba y sabe porque, porque da lo mismo, así de simple. Da lo mismo,
fíjese en el contenido, no en la forma, váyase por el camino difícil. Hay
momentos en que las realidades si se mezclan y en que las clases sociales si se
miran. No nos hagamos los lesos, que los chilenos somos especialistas para eso.
Artículo publicado en web Cooperativa
Periplo de un billete de luca y otros cuentos, letras bonachonas
César Biernay Arriagada es un escritor nacional
hecho y derecho. Sus cuentos poseen variados Primeros lugares y Menciones
honrosas, han sido destacadas en variados concursos literarios. Estamos frente
a una prosa atractiva, fresca y bonachona. El artista, nos sumerge en el mundo
criollo con una particular forma de ver la realidad. Lo hace con muy buen
ritmo. y con un mundo creado bastante cercano al lector. Sus cuentos se leen de
principio a fin.
La literatura de Biernay se mueve entre la realidad
y los libros, señala el escritor chileno Dario Oses en el prólogo de la nueva
obra del autor nacional.
César nos entrega cuentos breves y extensos que
dejan un mensaje como en Periplo de un billete de luca destaca su
protagonista, el taxista Juanelo, este es un cuento bastante inquieto y muy
entretenido para el ojo lector.
Una recarga especial
es un cuento interesante en donde lo detectivesco aparece a cada momento y en
donde los estudiantes son protagonistas. Menciona el reconocido Programa
Bibliometro, una biblioteca pública al interior del metro que se cruza con los
pasajeros. Este es uno de los cuentos más largos del libro.
Calor de amor es un
cuento que relata la historia de un bebé y las opiniones de su abuela. El
narrador interpreta lo que siente el padre al ver que su suegra pide que no tomen
en brazos al bebé. La reacción del padre no la contaré, pero es bastante
particular como logra defenderse de su suegra y en momentos difíciles decir lo
que de verdad piensa.
Sus cuentos son breves y entretenidos, se leen de
sopetón. Recomiendo la prosa de nuestro querido y conocido colega.
El
2005 publicó “Trupán: Pasado y presente de mi pueblo”, su primer libro, que
constituye un rescate histórico del perfil social y cultural de su pueblo. La
obra indaga en las raíces de la idiosincrasia trupanina, desde el periodo
prehispánico hasta la actualidad. Se destaca el legado patrimonial de
coterráneos de diferentes generaciones, además de las bondades del sur de
Chile.
Los
galardones y reconocimientos que sus narraciones le han brindado en diferentes
concursos literarios del país lo instaron a publicar “Periplo de un Billete de
Luca”, antología de cuentos y microcuentos que no dejan indiferente al Lector.
También
publicó Macabros I y II, relatos de crímenes, como ven hay un mundo por
descubrir con él, así es que la invitación es a conocerlo y deleitarse con sus
escritos.
28.2.23
Saga 6 volúmenes Alyson Noël
Ever y Damer son los protagonistas de esta saga escrita por Alyson Noël.
Yo no soy muy fans de las sagas, pero esta vez me atreví al menos a leer un
libro de esta saga de 6 volúmenes.
Increíblemente los personajes son inmortales, él tiene 600 años de edad
y ella 400, entonces constantemente se cambian de ciudad y cambian sus
quehaceres para que otros no descubran que ellos no mueren.
Hay episodios en la novela donde la pareja no se puede tocar, ni besar,
entonces la trama se vuelve más interesante porque como lector ves que ellos se
aman tanto, sin embargo, no se pueden tocar, entonces es un drama el que viven
y como lector vives junto a ellos sus imposibilidades de amarse.
Los títulos de esta saga son;
Eternidad: Ever guarda un secreto: puede oír los pensamientos de todos los que
están a su alrededor.
Espejismos: Iniciada en el mundo de la magia por Damen, Ever está perfeccionando
las nuevas habilidades que ha adquirido como inmortal.
Tinieblas: Ever y Damen han viajado a través de innumerables vidas pasadas y
luchado contra los más temibles enemigos sólo para poder al fin estar
juntos.
Tentación: Ever ha convertido a su amiga Haven en inmortal y ahora hace
lo posible por ayudarla a asimilar su nueva vida.
Tentación: Ever ha convertido a su amiga Haven en inmortal y ahora hace lo
posible por ayudarla a asimilar su nueva vida.
Desafío: Damen esconde un secreto tan oscuro que, de salir a la luz, podría
acabar con todo lo que ama. Y Haven no sólo conoce ese secreto, si no que
además está dispuesta a utilizarlo para hundir a Ever, su antigua mejor
amiga.
Destino: Cuando todo parece perdido, a veces, el azar nos concede segundas
oportunidades. Ever y Damen saben que su condena no tiene remedio.
Alyson Noël nació el 3 de diciembre de 1965, es escritora y vive en el condado de
Orange en California. Ha tenido una gran cantidad de trabajos. Ha escritos
otras sagas como Riley bloom, entre sus volúmenes encontramos, Radiance 2010,
Brillo 2011, Tierra de los sueños 2011, Susurro 2011. También ha escrito muchos
libros más, sus libros son para jóvenes adultos. Te invitamos a conocer a esta
autora que desde ya promete entretenidas páginas, te dejamos este imperdible
para que lo consigas y lo leas.
16.1.23
José Donoso: Voces de la memoria. Esther Edwards
Cuando José Donoso asistía al colegio, hacía la cimarra constantemente,
solía ir a los bosques de Peñalolén o a los parques de la Quinta Normal.
Frag. “El adolescente que hurgaba en los índices de autores no pasó
desapercibido para el director de los archivos, don Ricardo Donoso; lo imaginó
interesado en algún tipo de investigación y se ofreció para ayudarlo. No podía
encontrar mejor guía y José comenzó una seria indagación genealógica sobre los
Donoso; rastreando a sus ancestros hasta los tiempos de la conquista. Nunca
mencionó en su casa esa pesquisa intelectual, por temor a que le preguntaran en
qué momento se dedicaba a ella”: Pág.21
“Cuando dejaban de lado los libros de Thomas Mann, Kafka, Camus, Sartre,
la Beauvoir, los rusos y ciertos norteamericanos, especialmente Faulkner, Pepe
y sus amigos conversaban y reconversaban…”. Pág. 26
“Me contó toda la historia de sus largos días magallánicos y de su
lectura de Proust guarecido tras una roca, durante nuestro viaje en el
babriolé. Posteriormente escribió sobre esas experiencias y las incluyó en
Conjeturas sobre la memoria de mi tribu”. Pág. 32
Luego José Donoso partió a Buenos Aires donde amplió su mundo cultural.
“Regresó a su casa convertido en hijo modelo, se puso al día con sus exámenes
secundarios, se presentó al Bachillerato, pasó éste con mediana honra y se
matriculó en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile sin intención
de dedicar su vida a la carrera de profesor, muy poco estimada en esos años,
pero no existía la facultad de Letras, de modo que optó por lo más parecido a
su verdadero interés. Tuvo por lo menos dos maestros que calificaba de
extraordinarios: Mrs. Hicks, de literatura inglesa, y Luis Oyarzún de
estética”. Pág. 34
En 1948 José Donoso se fue a Nueva York. Estuvo en Princeton y
Washington. Toma clases de francés, alemán y filosofía. La beca le ofrecía lo
justo y lo necesario. Estudiaba en el Instituto de Estudios Avanzados.
Le gustaba leer a Virginia
Wolf.
“Durante el periodo de
vacaciones de 1950, viajó con Frederick a México en un automóvil adquirido por
éste en cincuenta dólares”. pág 75
“A partir de Veraneo, José
se convirtió públicamente en escritor, decodificar de la realidad, intérprete
de su medio, lo que no reportaba honra ni dinero. Muy poco después se publicaron
dos nuevos cuentos suyos: El hombrecito y Ana María”. Pág.87
“Se puede decir que
Coronación fue un éxito. Se tiraron tres mil ejemplares y se vendieron todos:
¿qué más podía desear un escritor nacional…? Si perseveraba en la creación,
alguna de sus obras alcanzaría el honor de ser lectura obligada en los
colegios”. Pág. 105
Donoso escribió variados cuentos, entre ellos tenemos El Charleston, La
puerta cerrada, Ana María, Paseo y El hombrecito.
En 1961 recibió el Premio Chile - Italia, se fue a Europa a recibirlo.
Se casó con Pilar el 13 de octubre de 1961.
“En ambas novelas se da la interrelación de mundos paralelos, la
ambigüedad, las múltiples posibilidades de la persona. José escribe El lugar
sin límites poseído por el obsceno pájaro y por lo tanto está cargado de las
ideas obsesivas que pueblan este trabajo. Los críticos señalaron que seguía la
línea surrealista marcada por el final de Coronación. Refiriéndose a este
juicio muchas veces repetido, dijo Donoso después: Nunca me gustó el
surrealismo, pero me describen así. Problema de ellos, de los críticos”. Pág.
154
Le ofrecieron trabajo en Iowa para ser profesor universitario.
En 1978 Casa de campo obtuvo el Premio de la crítica en España.
Su hija Pilar se casó con un primo, tuvieron dos hijas: Natalia y
Clarita.
En 1995 publica el libro El lugar donde van a morir los elefantes.
(Editorial Alfaguara).
En 1996 publica Conjeturas sobre la memoria de mi tribu (Editorial
Alfaguara). El 7 de diciembre falleció en su casa del barrio Providencia.
En 1997 aparece póstumamente El mocho (Editorial Alfaguara).
Recomiendo la lectura de este libro para los fanáticos de la vida de
José Donoso, aparecen interesantes episodios de su vida junto a su familia y
amigos. No te arrepentirás de leerlo.
21.12.22
Acercamiento a la fantasmagoría polifónica en la obra de Valeria Luiselli
El presente ensayo busca el
acercamiento a la fantasmagoría polifónica en la obra “Los ingrávidos” de
Valeria Luiselli plasmando como su autora logra diversas voces narrativas a
cabalidad y de manera muy lograda ser capaz de realizar un texto atractivo para
la academia y el mundo literario en sí.
Para comenzar me hago la
siguiente pregunta: ¿Qué es ingrávido? Pérdida de gravedad, desintegración del
cuerpo.
Interesante novela, íntima. Prosa
directa con toques de humor bastante perceptibles. La protagonista es
traductora y trabaja en una editorial, suele recorrer bibliotecas buscando
autores latinos para traducir. La obra radica en una familia y el interior de
su departamento. Dakota y Moby son sus amigos de su época de soltera. El tema
central de la novela es una fantasmagoría polifónica.
Como lectora mi experiencia con
esta novela ha sido bastante especial, ya que mi mente busca una novela, busca conocer el argumento, mi mente
es como una especia de lineamiento ligado lo que por lo general nos encontramos
en las novelas, como inicio, desarrollo, clímax y final, sin embargo no podemos
dar la misma lectura en “Los ingrávidos” ya que la autora juega con dos
narradores y el tiempo y espacio va cambiando constantemente entre su vida
familiar, los recuerdos de su vida de soltera, el metro y Owen, el poeta que ya
está en el final de su vida. Es
interesante el ejercicio de poner la mente a prueba y seguir un relato lineal
que nos entrega diversas experiencias en torno al habla y las voces que
aparecen en la novela. Mi mente ya sabe que se enfrenta a otro tipo de relato,
que va más allá de lo convencional que he conocido hasta ahora. Esto se refleja
en el siguiente fragmento:
“Dejar una vida. Dinamitar todo.
No, no todo: dinamitar el metro cuadrado que uno ocupaba entre la gente. Más
bien: dejar sillas vacías en las mesas que se compartían con las amistades, no
a modo de metáfora, sino en verdad, dejar una silla, volverse un hueco para los
amigos, permitir que el círculo de silencio en torno a uno se ensanche y se
llene de especulaciones. Lo que pocos entienden es que uno deja una vida para
empezar otra” Pág. 61
El problema en si a investigar se
trata de observar o tener un acercamiento a lo planteado por Valeria Luiselli
que es que los personajes se vayan afantasmando a lo largo de la novela, es
decir que podremos ver su desintegración, su ingravidez. Y para ello me
dedicaré a destacar o transcribir aquí lo relacionado a “fantasmas” para
destacar las voces polifónicas de su obra.
En esta obra hay dos
narradores: Owen y una mujer mexicana. Hay una voz del presente y otra del pasado (o
en el recuerdo). Se constituye así, una duplicidad en la estructura, el hoy y
el pasado de la narradora frente a la juventud y la vejez de Owen. La obra
contiene cuatro tiempos diferentes- Hay una voz del pasado, de cuando ella era
joven y soltera. Estamos frente a una novela fragmentada y fantasmagórica.
“Los ingrávidos” es un relato del
yo escrito en primera persona que despliega dos voces: la primera es de una
narradora que se integra en el tiempo presente con la descripción de la
cotidianeidad: la vida que hace en la Ciudad de México con su marido, sus dos
hijos, una bebé y un pequeño de cuatro o cinco años; simultáneamente se
configura la voz del recuerdo de la primera narradora, del tiempo en que vivía
en Nueva York y trabajaba en una editorial. Esta voz narrativa que muestra su
vida de soltera conforma la novela que está escribiendo y a la que se refiere
como “una novela de fantasmas” (22).
A la vez se perfila en la
diégesis un ir y venir entre la narradora y la voz de Gilberto Owen. Surge el
paralelismo con el otro narrador – personaje Gilberto Owen y sus distintas
voces: el joven que vive en Nueva York y el viejo cónsul de Filadelfia,
alcohólico que está a punto de morir.
El nexo que une las dos historias
es que la narradora del pasado inventa que el poeta neoyorquino Zukofsky había
traducido a Owen con la finalidad de interesar al jefe de la editorial donde
trabaja. Owen se vuelve una fascinación para la narradora del pasado.
Nueva York es el lugar (ambiente
físico de la obra) de coincidencia para los dos narradores: un espacio urbano,
deshumanizado, con pocas zonas verdes, en el cual el tren subterráneo ocupa un
papel definitivo para los encuentros fantasmales, pero para los personajes
también es el epítome de la vanguardia cultural; allí les fue posible conocer,
de manera real o imaginada, a una serie de personas que determinaron sus vidas
de forma intelectual. Gilberto Owen coincide con Federico García Lorca, José
Limón, Homer Collyer, Louis Zukofsky, entre otros. Para la narradora, los
cruces con los personajes White, Dakota, Pajarote, Moby o Enrico (quienes
tienen llave de su departamento) suponen su contacto con el mundo de afuera, de
experiencias distintas y divertidas, en contraste con su mundo actual y
rutinario.
Epistemológicamente fantasma
proviene del griego aparición, mientras que, popularmente, refiere a la idea de
espíritus errantes de seres muertos (y algunas veces vivos) que se manifiestan
entre los humanos de forma perceptible a los sentidos (a través de sonidos,
aromas o desplazamiento de objetos), principalmente en lugares que frecuentaban
en vida o en asociación con sus personas cercanas.
También es posible destacar el
término “fantasmagoría”, ya que es el arte de hacer ver imágenes por ilusión
óptica en un lugar específico, siendo el mecanismo que proyecta a un fantasma,
implicando un juego especulativo que propicia lo ilusorio, o, en sí misma, la
ilusión. Por tanto, el ejercicio de la fantasmagoría corresponde a la necesidad
de fantasía, satisfecha desde la tradición, buscando la ruptura con el lado
triste y banal de la existencia, desde donde el espectador es alejado. Lo
―fantasmagórico‖, por extensión, es la unidad latente de la fantasmagoría,
también relacionado hacia lo fantástico y lo onírico, pero que se define desde
la ambigüedad radical entre el ser y la apariencia, o mejor, entre lo real y lo
imaginario o ilusorio.
Se observa la construcción de los
personajes en el siguiente párrafo. Aquí vemos como la autora define a Mediano.
“En esta casa vivimos dos adultos, una bebé y un niño mediano. Decimos que es
el niño mediano porque aunque él es el mayor de los dos, él insiste en que aún
es mediano. Y tiene razón. Es el mayor pero es chico, así que es mediano”. Pág.12
Ya en los comienzos de la novela
se menciona a los fantasmas.
“Nos gusta pensar que en esta
casa hay un fantasma que nos acompaña y observa. No lo vemos, pero creemos que
apareció a las pocas semanas de nuestra mudanza” Pág. 16
En esta línea vemos como el niño
percibe al fantasma, incluso le coloca un nombre. “El mediano lo bautizó
Consincara”. 16
Aquí vemos como la narradora en
primera persona plantea que ella misma puede ser un fantasma y convivir con
ello. “Yo procuro emular a mis fantasmas: escribir como ellos hablaban, no
hacer ruido, contar nuestra fantasmagoría”. 20 – 21.
“En esta casa se va el agua. El
niño mediano dice que el fantasma es quien se acaba la reserva de la cisterna.
Dice que es un fantasma que se murió de sed y que por eso se toma toda el agua
de la casa”. Pág. 35
Esta novela tiene un guiño
directo con la obra de Mariana Enríquez, una de las escritoras argentinas de
obras contemporáneas relevantes hoy en la literatura que cuenta en el relato “Cuando
hablábamos con los muertos” como un grupo de niñas juega con la ouija para
hablar con los fantasmas. Claro está que esta obra tiene ribetes políticos
porque habla de los desaparecidos y su objetivo es encontrarlos o que los
fantasmas digan y comuniquen dónde se encuentran, donde se quedaron sus cuerpos
para al menos sus familiares puedan dejar una flor.
Las niñas se comunicaban desde la
ouija, por lo que corporalizarse desde el hermano, quien no está muerto,
responde a una categoría de lo fantasmagórico en el plano diegético y a una
manifestación aparente desde su calidad eufémica, con el fin de desdibujar los
límites de la realidad y reposicionar al objetivo, es decir, a la Pinocha, en
relación hacia su entorno social. De esta manera, que el fantasma haya tomado
la forma de Leo no es lo principal (pudo ser de cualquier otro familiar), sino
que proyecte la experiencia de una desaparición, guiada desde un plano
sentimental, con el fin de esclarecer el distanciamiento que la Pinocha
enfrenta ante el grupo. Es más, Julita, a quien podríamos considerar más
implicada con el terrorismo de Estado, a pesar de no haber obtenido respuesta
acerca de sus padres, es quien da cuenta que la Pinocha es la única sin un
desaparecido en su vida. La aparición del ―hermano‖ corresponde, entonces, a
una manifestación fantasmática, pues Leo -diegéticamente- está vivo, y este
ente no posee -o no reveló- una memoria autónoma, lo que conlleva a que su
función, entendida dentro del plano de las ilusiones, se construya desde un
temor inconsciente de la Pinocha, que pudo ser compartido con las amigas
gracias al ambiente desde donde ocurrió. En otras palabras, bajo la ilusión del
hermano, que se mueve entre lo material e inmaterial, se dispara un plano
fantástico conectado con la Pinocha, quien no exhibe una consciencia de su
lugar privilegiado, alejándola de su calidad de compañera en este ejercicio
ritualista de hermandad.
El grupo de amigas conoce algunos
elementos que circunscriben la época dictatorial que sufrió Argentina, pues
mantienen consigo el informe Nunca más, y también han visto la película La
noche de los lápices (1986), la cual se basa en lo sucedido la noche del 16 de
septiembre de 1976, donde siete adolescentes de la ciudad de La Plata fueron
secuestrados, torturados y la mayoría de ellos asesinados por el terrorismo de
Estado, por luchar por una reducción en el precio de la tarifa del transporte
público para estudiantes.
Los siguientes fragmentos se
refieren a como las niñas se comunicaban con los fantasmas y cómo buscaban
respuestas de los desaparecidos en la Dictadura Argentina.
“Julita los quería encontrar con
la tabla, o preguntarle a algún otro espíritu si los había visto. Además de
tener ganas de hablar con ellos, quería saber donde estaban los muertos”. Pág.
16
“El problema era otro: nos
costaba hablar con los muertos que queríamos. Daban muchas vueltas, les costaba
decidirse por el sí o por el no, y siempre llegaban al mismo lugar: nos
contaban donde habían sido secuestrados, y ahí se quedaban, no nos podían decir
si los habían matado ahí, o si los llevaron a otro lugar, nada”. Pág. 18 – 19.
Retomando a una de las narradoras
(pasado), La voz narrativa busca que en la editorial donde trabaja se publique
a Gilberto Owen, un poeta mexicano que vivió en Nueva York en los años veinte.
Por su parte, la escritora descubre a Owen a través de cartas y le parece
curiosa su forma de relacionarse con la realidad; se pesaba todos los días en
el metro y ella ahí decidió que era una materia en donde se podía ahondar y
dejar andar las letras.
“Nota: (postal de Owen a Josefina
Procopio, Filadelfia 1950): Robin Hood Dell. Es el escenario abierto al
trasmundo más completo que se conoce. Los fantasmas de atrás del Laurel Hill
Cementery, vienen a dar conciertos que aplauden otros fantasmas del gran cementerio
llamado Filadelfia. Cuando parece que está lleno el Dell, toman una fotografía
y aparece todo vacío porque la placa es insensible a los fantasmas, yo soy la sombra
marcada con una X”. Pág. 59
Este párrafo muestra la cercanía
que hay entre el niño mediano y el fantasma; “El niño mediano habla con el
fantasma” 61
A continuación, vemos como una de
las voces narrativas vive junto a los fantasmas y observamos las percepciones
en torno a ellos.
“Filadelfia se está cayendo. Y
este departamento se está cayendo. Hay demasiadas cosas, demasiadas voces. Hay
tres gatos que un día aparecieron así no más. También apareció un fantasma o
varios. A los fantasmas no los veo ni tampoco distingo muy bien a los tres
felinos, pero en mi mundo de sombras blancas son un estorbo más con el que
tropiezo todos los días -como el escritorio, el reposet donde antes leía, como
las puertas entreabiertas”. Pág. 71
En este párrafo vemos como la
autora escribe sobre la enfermedad y sus propios fantasmas que aparecen y
desaparecen en su cotidianeidad.
“Supongo que así es la enfermedad,
un relevo de uno mismo por uno mismo -el fantasma de uno mismo-. Pero a la vez,
la enfermedad, y quizás de un modo particular un mal como el mío que expresa la
ceguera, permite el aquejado mirarse como miraría la pintoresca caída de unas
cataratas impetuosas -desde lejos, sin mojarse, azorado pero no tocado por la
experiencia”. Pág. 72 – 73.
En este episodio vemos como el
metro es un elemento físico (ambiente) muy destacado en la novela, en donde
Owen aparecía en el metro.
“En el metro, camino a casa, ví
por última vez a Owen. Creo que me saludó con una mano. Pero ya no me
importaba, ya no sentía ningún entusiasmo. En fantasma, me quedaba claro, era
yo”. Pág. 80
“En todas las novelas falta algo
o alguien. En esta novela no hay nadie. Nadie salvo un fantasma que a veces
veía en el metro”. Pág. 73
Aquí vemos como se muestra que
ella, la editora creía que los versos habían sido traducidos por Zukofsky sin
embargo fue White quien tradujo los poemas para darle mayor realce a la obra de
Owen queriendo que el editor de la editorial los publicara. Vemos como una
verdad es velada.
“Le quería contar al reportero el
episodio del bar en donde yo había alucinado a Owen comiéndose los cacahuates
que desperdiciaba Pound. White me estaba diciendo esto cuando lo frené en seco.
Todo es mentira. ¿Qué? Que yo escribí el manuscrito que publicamos. Yo traduje
esos poemas de Owen, no Zukofsky”: Pág. 81
En los siguientes fragmentos
vemos como se intenta ahondar en la muerte y en los fantasmas de la novela.
“Usted es un fantasma, señor
Owen, ¿no es así? (Pronunciaba mi nombre como lo han de haber pronunciado mis
ancestros). ¿Por qué dice eso, señor Collyer? Porque yo a usted si puedo verlo”.
Pág. 102
“En esa vida casi nadie se había
muerto en forma definitiva. Xavier, por ejemplo, no se había muerto, aunque él
también se moría a cada rato. Junto a mi naranjo, les escribía cartas a todos
como si ya fuéramos fantasmas, como si contribuyera con mis descripciones de un
Manhattan barco hundido a la escenificación de nuestra posteridad”. Pág. 110
“Lo que sucede es que la gente se
muere muchas veces en una vida misma, estimado Sr. Owen. ¿Cómo así Sr. Collyer?
La gente se muere, deja irresponsablemente un fantasma de sí mismo por ahí, y
luego siguen viviendo, original y fantasma, cada uno por su cuenta. Pág. 114
“Creo además que ése es el día
que sale a pasear el fantasma, porque no se escucha ningún ruido y la casa se
siente más vacía que de costumbre”. Pág. 121
“¿Oiga, Sr. Collyer? Dígame,
Owen. ¿Usted tiene fantasma? Varios. ¿Quiénes son, dónde viven? Con todo
respeto, querido Owen, a usted qué carajos le importa. Pág. 123
“¿De veras no me crees que veo a
mis fantasmas futuros en el subway, maricón? Le pregunté a Federico camino a
casa. La avenida Broadway, sus charcos como grandes monedas de plata, el cielo
casi siempre triste y un poco tonto del amanecer en esa ciudad. Ya te creo,
Gilberto, ya te creo: hoy vimos bailar a mi fantasma”. Pág. 127
¿Quién escribe a quién? Dos
historias se enfrentan en dos diferentes planos narrativos que al final se
yuxtaponen al romperse los límites entre esas dos proyecciones. Los personajes
saltan, como fantasmas ligeros, ingrávidos, de un nivel a otro, para encontrarse
y fundirse en uno solo. En los siguientes fragmentos vemos cuestionamientos
hacia la sensación de estar muerto o de ir desapareciendo.
“¿Pero qué carajos voy a escribir
yo? Se que quiero escribir una novela que sucede en una casona en la Ciudad de México
y en el Nueva York de mi juventud. Todos los personajes están muertos, o
afantasmados, pero ellos no lo saben. Pág. 136
“Soy una sombra con la mueca
mortecina de mí incrustada en el hueco donde estaba mi cara, Soy un sinciego
consin cara. No es que me esté quedando ciego: me estoy borrando. Pág. 140
“Todos morimos de algún modo
muchas veces” dice la escritora mexicana para una entrevista de Youtube sobre
su segundo libro, y su primera novela Los ingrávidos, en donde señala que sus
inquietudes intelectuales o desafíos sobre su novela tenían que ver con estos
narradores que se van afantasmando en la novela, de alguna manera se van
desintegrando. Y para quienes somos sus lectores podemos percibir que ella
logra perfectamente desarrollar voces que se cruzan pero que el lector lo va
dejando en un interesante estado de misterio al ver cómo sus personajes se
diluyen hasta convertirse en voces. En la entrevista señala que su primera
novela no es autobiográfica.
Podría existir en la novela un
punto de vista feminista, ya que para la narradora que vive en una casa con su
marido y los niños escribe de alguna manera como vía de escape, además su
marido es bastante entrometido en la novela que ella está escribiendo. Él al
leer lo que ella escribe cuestiona su vida de soltera y su manera de vivir.
“Todo es ficción le digo a mi
marido, pero no me cree. ¿No estabas escribiendo una novela sobre Owen? Si, le
digo, es un libro sobre el fantasma de Gilberto Owen”. Pág. 63
“Los ingrávidos” es una novela de
ficción, En sus fragmentos da saltos en el tiempo y los espacios. El espacio –
temporal es la piedra angular de la ficción. Podría también tener una lectura política. Se
ve una crítica por parte de la escritora
hacia el intento de europeizar
América latina. También hace una crítica a la forma de ser de los gringos, en
la novela los trata de hipócritas. Para ser su primera novela pareciera que
hace mucho tiempo viene escribiendo ficción. La novela es segmentada pero
lineal en el tiempo. Las descripciones largas de recorridos y viajes no dominan
en la novela.
La novela en el siglo XXI. La
literatura aparece como experimento de la verdad. La novela aparece como
iluminadora de espacios, tiempos y lugares oscuros. La crítica literaria ha
dichos que en “Los ingrávidos” Valeria Luiselli no profundiza, también se ha
dicho que esta novela ha sido poco trabajada por los críticos literarios.
A modo de conclusión, considero
que Valeria Luiselli logra de manera idónea transmitir en su novela la
desaparición de sus narradores, ha tenido cierta locuacidad al lograr poco a
poco, en medida que avanza la novela, terminarla con voces que ya están
desintegradas, finalmente y esto puede parecer un spoiler, la escritora logra
de manera cabal escribir sobre fantasmas y obsesiones hacia Gilberto Owen y
hacia su propia vida entre su presente y pasado. La verdad es que la idea de
escribir sobre narradores que van desapareciendo me parece un logro literario
colosal, ya que imagino es nada
fácil lograr una obra tan clara y
compleja al mismo tiempo. De seguro Valeria Luiselli dará mucho que hablar, por
mi parte buscaré sus otros libros para conocerla más.
Valeria Luiselli Nació en la Ciudad de México en
1983. Ensayista y narradora. Licenciada en Filosofía por la UNAM y doctora en
Literatura Comparativa por la Universidad de Columbia. Ha colaborado en El
País, Letras Libres, Reforma y The New York Times, entre otros.
En el año 2011 publica el ensayo Papeles falsos, publicado
por Sexto piso, luego publicó Los ingrávidos. En el año 2013 aparece La
historia de mis dientes. En el año 2018,
su ensayo Los niños perdidos obtuvo el American Book Award, fue la primera
mexicana en conseguirlo. Sus libros se han traducido a una veintena de idiomas.
Hija de Diplomático, sus primeros años de vida transcurrieron
en Estados Unidos, Costa rica, Corea del Sur, Sudáfrica y la India.
Bibliografía
Cárcamo, Camilo 2019 Representando lo
inerranable: el fantasma como recurso en la obra de Mariana Enriquez y Álvaro
Bisama. Santiago de Chile. Grado de Licenciado en Lengua y Literatura Hispánica
con mención en Literatura, Universidad de Chile.
Cardoso, Regina 2014 Fantasmas y
sosias en “Los ingrávidos” de Valeri Luiselli. University of noth Carolina at
Chapel Hills for its Department of Romances Studies, USA.
Enriquez, Mariana 2013 Cuando
hablábamos con los muertos 1ª ed. Santiago, Chile, Montacerdos.
Luiselli, Valeria Los ingrávidos 2013
Valeria Luiselli 3ª ed. Ciudad de México, Sexto piso.
Luiselli, Valeria 2009 Gilberto
Owen, narrador. Valeria Luiselli. Letras libres. Consulta 30.11.2022 https://letraslibres.com/revista-mexico/gilberto-owen-narrador/
Pape, María 2015 El pasaje como modus operandi:
perspectivas simultáneas y recíprocamente excluyentes en Los ingrávidos de
Valeria Luiselli. Revista Chilena de Literatura, Número 90 171 – 195.



