21.4.24

La nieta del señor Lihn de Philippe Claudel

El anciano Linh abandona su país, devastado por una guerra que ha matado a su familia y ha destrozado su aldea, un idílico paraje de arrozales del que ya no queda más que desolación y cadáveres. La muerte le ha robado todo menos a su nieta, un bebé de meses llamado Sang Diu, que en su idioma significa 'Mañana dulce', por la que decide marchar para siempre de su país. Su nieta es el centro de su vida. Una fría mañana de noviembre tras un penoso viaje en barco, desembarca en un país que podría ser Francia, un país sin olor donde no conoce a nadie y cuya lengua ignora. El señor Linh huye de una guerra que ha acabado con su familia y destrozado su aldea. La guerra le ha robado todo menos a su nieta. Se instala en un piso de acogida junto a otras dos familias, que lo miran con recelo, ¿por qué lo miran con recelo? Es algo que irás descubriendo cuando el lector avance en la novela. La soledad de Linh se alivia cuando conoce a Bark, un hombre robusto y afable cuya mujer ha fallecido recientemente, con quien surge un espontáneo afecto y que, a pesar de hablar lenguas diferentes, son capaces de comprenderse en silencio y a través de pequeños gestos. Los dos ancianos se encuentran regularmente en un banco del parque hasta que los servicios sociales conducen a Linh a un hospicio que no está autorizado a abandonar y del cual no puede salir. El señor Linh consigue, sin embargo, escapar con Sang Diu y adentrarse en la ciudad desconocida, decidido a encontrar a su único amigo. Su coraje y determinación lo conducirán a un inesperado desenlace, profundamente conmovedor. Obra que mantiene al lector en tensión. Escritor sensible, su prosa está muy bien lograda. El texto es sobrecogedor y te mantiene interesado todo el tiempo. El clímax de la novela es excepcional, ¡No te lo puedes perder! El cigarro es una constante en los personajes de esta obra y el ambiente físico de la ciudad parece un torbellino lejano, incomprensible, hostil. La abnegación, la solidaridad, la empatía, la nieta es la esperanza del futuro son el eje central en esta novela de resiliencia y migración. Su lenguaje es tan asertivo, no falta ni sobra nada. Además, posee un estilo depurado, casi minimalista y un lenguaje sencillo Esta obra me hace recordar El gran cuaderno de Agota Kristof, el cual es también muy recomendable. En este libro hay escenas en donde el lenguaje no es necesario. Hay algo más allá que el autor refleja en La nieta del Señor Linh, es una novela corta del escritor francés Philippe Claudel, publicada en su lengua materna en el año 2005 (bajo el nombre de La Petite Fille de Monsieur Linh) y cuya primera edición impresa en España fue en febrero de 2013, esta es una obra reciente. Se trata de una fábula que trata sobre la lucha por preservar la identidad. En este bello libro se refleja el lado más humano de los personajes, quienes muestran su alma de una manera clara y precisa. Es una prosa de sentimientos en el que se resaltan pérdidas, encuentros, bondades y destrucciones; en fin, la vida misma. Recomiendo esta obra sensible y muy bien escrita. Atrévanse a conocer al artista francés Philippe Claudel. Entre sus publicaciones encontramos: Fantasía alemana, Almas grises, Inhumanos, El informe de Brodeck, El archipiélago del perro, Sobre algunos enamorados de los libros, entre otros textos del autor.

20.12.23

Mujeres, un canto a la libertad. Rubén Rojas

 

Estamos frente a esta reciente novela escrita por el bibliotecólogo Rubén Rojas. La letra fresca cuenta la historia de Gustavo y José Miguel quienes aceptan un curioso trabajo: ser nietos postizos de un matrimonio adinerado. Los niños reciben variadas instrucciones para llevar a cabo la tarea encomendada. Ambos están agradecidos por la oportunidad de obtener una remuneración a cambio.

En sus páginas encontramos a Carne amarga, quien es temerario e intrépido, luego vemos a Juanita Rosa, quien es la partera de todos y en sí la novela se va mostrando en capítulos muy bien escritos, con párrafos breves que van desencadenando la historia.

Otros personajes como el Ácido muriático, el Cabeza de maldad y el Navaja inquieta habían perdido una apuesta y decidieron repartirse el dinero que habían apostado dejando fuera a Carne amarga, quien desconsolado lloraba la partida de su mascota Astucia. 

Carne amarga cobró venganza por la muerte de su mascota y por el robo que habían hecho los otros malhechores. La venganza fue tremenda, aunque no quiero adelantarme para no ocasionar spoiler a los futuros lectores de este libro. 

Esta obra trata temas de feminismo, veremos mujeres fuertes y aguerridas. Pueden hacer frente a lo que sea. El contexto físico es una toma llamada “Mujeres, un canto a la libertad” organización feminista y en ella hay comisiones de todo tipo, orden, aseo, seguridad, entre quehaceres diarios o diligencias.

Novela de acción, de tomas lideradas por Lautaro Caupolicán. En ella encontraremos aniversarios, bautizos, la iglesia está presente. Cada capítulo ofrece un escenario distinto, variopinto. Aparece la localidad de Ritoque, allí se desarrolla una historia de delincuentes que el lector podrá descubrir.

Esta obra de carácter nacional nos revela el drama que viven personas pobres que buscan salir adelante. Este libro invita a su lectura. Posee párrafos cortos y descripciones precisas, entrega una bella historia con personajes que fácilmente podemos identificarnos. Los invito a buscarla, leerla, mostrarla y comentar entre sus pares. Libro 100% recomendable.

 

Rubén Rojas Álvarez, nació en Santiago de Chile el año 1952. Bibliotecólogo titulado de la Universidad de Chile. Posee un Magíster en Educación Superior, y otro de Liderazgo de gestión y Administración educacional.  

Hace catorce años creó el Instituto Emprender para colaborar en el perfeccionamiento del personal profesional y administrativo que se desempeñan en biblioteca.

Escritor de poemas, cuentos y ahora de novelas. Su sueño es que esta obra atraiga a nuevos lectores al maravilloso mundo de la literatura. Y a aquellos lectores de siempre, solo arrancarles una sonrisa de complicidad.

 

9.7.23

Mis documentos. Alejandro Zambra

 

“Quizás puedo decir de esta manera: mi padre era un computador y mi madre una máquina de escribir” A. Z. 

 

Libro de cuentos publicado el año 2013.

 

Los cuentos son muy variados. Camilo, por ejemplo, es un personaje muy gracioso. Pretendía enseñarle al narrador de la obra cómo debía tratar a las mujeres. Quería ver a su padre. Este es el cuento que más me gustó de Mis documentos.

Otros personajes del tercer cuento Recuerdos de un computador personal del libro son Max y Claudia. Se destacan los cuentos Instituto nacional, Yo fumaba muy bien, Gracias. Dedica sus cuentos a Alejandra Costamagna y Gonzalo Maier, ambos chilenos y contemporáneos. 

Nace en 1975. Es padre. Vive en México. Su estilo es la autoficción. Entre sus obras encontramos Bonsai, La vida privada de los árboles..

Mis documentos parecen ser relatos que son como si uno se hubiese perdido de algo y aquí se enterara, como la historia de los estudiantes del Instituto nacional.

Antes léi Formas de volver a casa, me gustó mucho porque incluye miradas semióticas. Su prosa tiene algo de Papelucho de Marcela Paz.

Él en Chile era maipucino. Su prosa fluye, tiene buen ritmo. A través de sus cuentos autobiográficos narra su niñez, su adolescencia y su adultez. Lo han comparado con Ramon Carver. Entretiene bastante, aunque no se sabe bien si se encuentra algo interesante en sus cuentos.

Algo soez como trata la sexualidad en sus cuentos. Para generaciones más antiguas es atroz la forma en que describe el sexo, a mí no me espanta porque soy del año 80.

Recomiendo conocer su obra y difundir sus cuentos en talleres, reuniones o simplemente de voz en voz para darle mayor realce a este buenísimo escritor. 



 

 

El baile. Irene Nemirovsky

 

La historia cuenta sobre la vida de una familia de origen judio. La madre enseña a comportarse a la niña. Ellos son nuevos ricos. Organizan un baile, este hecho que va a ocurrir se vuelve la escena central de la obra.

Antoinette tenía 14 años de edad, quería a toda costa ir al baile. Su madre le decía que estaba loca y le negaba el permiso. Novela del siglo XIX.

Este matrimonio de nuevos ricos buscaba ser aceptados por la sociedad francesa. Opino que esta novela debía ser escrita porque las imágenes de los bailes son el clásico de las películas como Lo que el viento se llevó y tantas otras que hacen alusiones al baile y a ser presentadas en sociedad.

Novela breve, muy bien escrita. Nemirovsky lo hace muy bien. esta es una obra psicológica. Se nota la falta de afecto y preocupación por la niña. Su madre no se lleva bien con ella. Hay mucho arribismo en la familia. 

 

Irene Nemirovsky es una autora judía. Muere en Auswitch a los 39 años en al año 1942, sus dos hijas se salvaron del holocausto. Es muy triste su historia. Al menos pudo escribir. 

 

24.5.23

Clepsidra. José Miguel Camus

 


A veces pienso que los poetas quieren bajar las estrellas con la mano, visitar la luna con un poema, navegar los mares con los libros, llegar a esa fantasía que arroja títulos de libros floreados.

Fomentar el deseo de lo inalcanzable, abarcar el sol con un dedo, tocar la luna con la boca. Sembrar en el jardín de las delicias un sembrado de versos, todo ello hacen los poetas. 

Están para tocar la lluvia con sus décimas, torcer el destino, enamorar a la doncella, correr por caminos sin tiempo en donde la noche lo abarca todo y no deja siluetas insomnes. 

La poesía llena el vacío, los versos son como un hilo de agua que corre en el lenguaje libre y sin prosa.

Yo me quedo en ellos perpleja buscando algún sonido que me deje continuar las páginas del libro que comento aquí. Hay más poesía que lectores de ellas, ¿qué haremos con ello? Seguir dejando versos sueltos para que alguien los lea. 

 

Poesía de Clepsidra

 

Ahora no estás

ni en los libros,

ni las gentes,

ni las horas

parecen

las mismas. Pag- 39



Una estrella cayendo al levantar mi mano

Un delfín cantando cuando mires al mar

La luna llena en el cielo pintándose el sombrero

Un poema con todas las letras de tu nombre. Pág. 49

 

Editorial Edicionessuicidas. Pág.67

12.5.23

Libros, ¿objetos de consumo o apreciación de calidad?

 En Chile se habla mucho sobre quitarle el IVA a los libros para que podamos acceder a ellos. Ante esta premisa me surge la  pregunta, ¿cuántas personas estarían dispuestas a tener un par de zapatos menos o a comprar un celular menos costoso que el que usa para poder tener dinero y pagar por un buen  libro? O también hago el cuestionamiento de que si en realidad bajamos el IVA al libro o lo redujéramos ¿las personas en realidad leerían más?

Al respecto hay mucho que decir. En Santiago hay barrios que tienen librerías, como la Tienda Nacional, Metales pesados, entre otras bien conocidas y onderas, junto a otras como la Librería Nacional, que me parecen son menos conocidas y que cuentan con excelentes libros para todo bolsillo. Yo las he visitado y me parecen buenas, pero veo mucha moda en algunos casos, me cuesta encontrar ediciones antiguas o nuevas ediciones de libros de grandes autores chilenos, como Patas de perro, de Carlos Droguett, por dar un ejemplo.

Por una cuestión de tendencia y consumo las personas buscan libros con calidad de diseño, se fijan en la impresión, calidad de papel o buenas portadas, llamativas y hechas con buen material. Tengo dudas si alguien sabe discriminar entre un texto con contenido y calidad, versus formato de impresión, tipo de tapa o portada.

En lo personal considero que menos es más y que más vale la calidad del contenido del libro. Aunque tampoco considero subestimar al público, también existen lectores busquillas que indagamos en libros nuevos y a precio justo. Posibilidades más amables para nuestro oficio como lector.

En una ocasión conseguí un texto de Frank Kafka, a muy buen precio, en papel blanco y con una portada que no decía nada, una mano sobre un espacio celeste. En ese aspecto mi criterio fue elegir el texto porque estaba segura de que valía la pena leerlo.

Hace un tiempo el conocido editor Jorge Herralde vino a Chile (Julio 2013) a dar una conferencia conmemorando los 10 años de la partida de Roberto Bolaño. Recuerdo que al final de la charla, al momento de hacer las preguntas, el público le pedía al editor, que hiciera ediciones más grandes, con mayores expectativas de los textos de Bolaño, ojalá ediciones doradas. En realidad lo que en ese momento vino a mi mente fue pensar en que si eso sería o no posible porque frente a la crisis económica de España veía yo bastante complejo que se pudiese publicar obras costosas para el exigente y consumista público chileno.

La reflexión en torno a los libros y la compra que quisiera promover es, ¿por qué compramos libros?, ¿por qué los elegimos?

¿Lo hacemos para sentirnos mejores frente a los demás? o en el fondo, ¿valoramos el texto? La reflexión en medio de una capital que todo el día te bombardea para que salgas de tu casa o de tu trabajo a comprar algo, es bastante nula.

Adquirimos un libro no tan sólo para vanagloriarnos de el o decorar la repisa del salón principal de la casa. Por mi parte si llega un libro a mí, lo cuido y lo trato con cariño, ya que es el mensaje de alguien. Para despedirme dejo la frase de Borges en torno a la construcción maravillosa de un libro.

“De todos los instrumentos del hombre el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones del brazo. Pero el libro es otra cosa, el libro es una extensión de la memoria de la imaginación”. Jorge Luis Borges, escritor argentino. 

Artículo publicado en Web Cooperativa.

 https://opinion.cooperativa.cl/opinion/cultura/libros-objetos-de-consumo-o-apreciacion-de-calidad/2016-08-04/093731.html


Los mayores, enfermedad y muerte

En medio de esta primavera, que no se afirma, pasa el tiempo para todos y este  no perdona. Cobra vidas de familiares, empiezan a morir, se cuentan tres o cuatro fallecidos en al menos los dos últimos años. Caen enfermos en clínicas u hospitales. Las clínicas funcionan como fachadas de hoteles y los hospitales como espacio común gratis o pensionado.

El tiempo es irrevocable. Pasa y se acumula, te muestra que te estás pareciendo a tus padres, a tu abuela que no quiere morir, que es inmortal y que a veces en algún atisbo de lucidez lanza frases brillantes.

Al ver a una persona mayor no hace más que mostrarme que para allá voy, viviendo en la fe de los creyentes que da una luz al final de todos los días  y las noches de susto que a veces se siente cuando la muerte se avecina. Mi padre casi se murió este año y esta historia, mi historia no está lejos de parecerse a otras historias de gente en tercera edad.

Esperar una ambulancia y no saber qué va a pasar, pensar en todo lo que como hija no hice a tiempo por no saber. Hay veces en que la gente o las familias se unen en desgracia, otras veces ocurre lo contrario, una enfermedad puede dar molestias y no todos se adecuan ante lo difícil, algunos mandan buenos deseos desde lejos, eso no sirve para nada, cuando en realidad se está necesitando de todo.

Cuando se pasan estos sustos no hay muchas alternativas, es como si la vida te tomara e hiciera contigo lo que quiera, no hay control, hay fe y fuerza y familiares solidarios.

Lo más maravilloso en una aparición de una enfermedad de porquería es saber que mi padre no se murió. No era su hora. Y lo más increíble en medio de esta vorágine es descubrirlo mirándome con cara de niño, quizás creyendo que algo está haciendo mal.

Yo me descubrí en esos ojitos de uva, de dónde había salido yo hace más de treinta años para pensar en Ceratti y saber que si te llevo es para que me lleves pa, es imposible para mí dejarte solo.

De esta experiencia respeto más a  la tercera edad, quizás de antes ya lo hacía.

Respeto más mi propia vida, quizás ya no me fijo en las pequeñeces que me fijaba antes. Puede parecer bonachón mi mensaje, pero los mayores necesitan más atenciones, son de mucho cuidado, además ellos intentan demostrar que pueden seguir haciendo todo igual como en su vida adulta, tratan de seguir siendo independientes, pero en muchos ámbitos no logran hacerlo.

Escribo esto para todos esos mayores que andan merodeando, medio aburridos en miseria, con escasez de comodidades, buscando comidas finalizadas las ferias de barrio, con el resentimiento de siempre marcado en su piel y en las huellas de sus décadas. Pienso en la gente que cuida a un familiar enfermo, por años algunos.

Cuando se viven estos contextos todo pasa a moverse por otra necesidad, ya no piensas sólo en tu vida o en las cosas que tienes que hacer, incluso tus sueños pueden quedar congelados.

Pienso en la muerte y en realidad no le temo, mientras vivamos en el recuerdo de alguien seguiremos existiendo.

Porque la muerte es simplemente soltar el aliento.

Es dejar de respirar. No más aire. No más vida. No más realidad.

La muerte es algo como dejarse. Como irse. Como reventar a la nada.

Ya no ver el propio imaginario. Ya no imaginarse. Solo pasas a ser una materia disuelta.

Así veo la muerte. Como un paso a otro estado. Como un alma que vuela hacia otro sitio. Un sitio impensado.

Impensado hasta que pasa.

Publicado en Web cooperativa. 

https://opinion.cooperativa.cl/opinion/sociedad/los-mayores-enfermedad-y-muerte/2018-11-04/063650.html



11.5.23

Administración pública en prosa

 

Cercos en el cielo con helicópteros, edificios que no se sabe qué ocurre adentro. El sonido de los pájaros en la mañana está mezclado en las cúpulas de los árboles, hay gente agradable en el lugar. Al pasar los días se nota el desgano y la falta de conducción en los trabajos. Casi no hay comunicación entre unidades, puede un funcionario llevar 20 años en el lugar y no sabe cómo se están haciendo las gestiones, no sabe cuándo a un edificio se le ha cambiado el nombre o no saben con quién tienen que hablar si necesitan algo administrativo.  Malas terminaciones, apología a lo feo, cambios constantes, sacan y cambian piezas de un lugar, adentro no hay belleza, son espacios funcionales, paredes sucias. Se sigue hablando bajito, o pidiendo un favor a alguien que es buena persona. Las conexiones eléctricas no dan abasto. Cambian chapas de puertas, cambian llaves, cambian las cosas de lugar para que otros no las usen.

Prohibido correr en las escaleras, prohibido abrir las ventas, prohibido comer, PROHIBIDO.

Apitutamientos, operadores políticos, malos tratos, recarga laboral a la gente nueva, programas nuevos que se van al carajo por “falta de recursos”, gallitos entre empresas externas y empleados públicos, persecución a honorarios, falta de esclarecimientos sobre procesos internos de la institución, caserío de brujas, patrañas y enroques. Cuestionamientos de bonos, distintos tipos de contratos, el reemplazo del profesional que está con licencia siquiátrica, quizás fue un profesional que de verdad necesitaba urgente un respiro de libertad. Todos quieren mandar, pocos acatan. Un señor arrastra los pies al caminar, refleja un andar cansado y aburrido de la forma en que nos condicionan para mantenernos en el lugar de trabajo.

Militancias. Falta de transparencia frente a listados de personas que pasarían a ser contrata, antes siendo honorarios. Falta de transparencia frente a listados de personas que recibirán más grados antes de jubilarse, falta de transparencia sobre la información que circula al interior de cualquier institución pública. Papeles aprobados durmiendo en carpetas. Anhelo de voluntad para que los procesos sean mejores. Ya no se saca el pan como una flor. Malas lenguas, gallitos de poder entre profesionales, unidades que por a, b, c, d  motivo nacen, unidades que se cierran y que el amiguismo salva disfrazando otra unidad. Gente reclamando porque el tomate no tiene pepas, gente hablando todo el día hasta por los codos porque no tiene más que hacer. Carencia de liderazgo. Gente diciéndole a otro desde recursos humanos que legalmente no existe en la Institución y que este mes no habría pago de sueldo. Hablando por debajo, buscando el prejuicio, buscando clasificar a  la persona, buscando aburrirte para que te vayas sin reclamarle a nadie.

Inmigrantes, migrantes que no nos comprenden, quizás no saben que el mundo laboral no está bueno ni para los que nacimos aquí, las familias siguen conteniendo lo que sea, en su mal o bien proceder.

Protestas de honorarios, gente en la calle gritando y vociferando justicias. Hasta el camión de cervezas se quiere sumar a lo que sucede, porque a río revuelto ganancia de pescadores. Madres pidiendo un cupo en la sala cuna, señoras mayores no queriendo jubilar porque no quieren ir a casa a morir. Gente al atardecer bailando una cueca callejera antes de que llegue el guanaco. Gente vociferando canciones con el temor de recuerdos de décadas anteriores. Persecución interna, paranoia, estrés, pánico, despidos a contratas, gente despedida y elegida al dedo por algo subjetivo que nadie supo y que nadie nunca se va a meter. El amiguismo, el poco y nulo liderazgo, los arreglos bajo cuerda que se cometen a diario, terremotos de despidos a mitad de año, gremios con dirigentes pasados a rollo, como si fueran rockstar, se creen importantes y de seguro que no saben cocinar ni una cazuela. Miradas defensivas, ofensivas y de desconfianza. Gente con terno y corbata con actitud de “chanta” en plazas de trabajos públicos.

Y las palabras que se escuchan son; ES QUE EN TODAS PARTES PASA LO MISMO.  Los profesionales mirando a otros por el hombro, cuidadosos de sus privilegios, arribistas, miradores en menos y temerosos de la autoridad. Funcionarios queriendo ser lo que no son, buscando dar órdenes a quién sea. Odio, rabia, violencia, dejación, pueblo sumiso, resentimiento, consumo, materialismo. Pareciera como si recibieran una orden para no dejarnos dormir y que el sistema, lo que se entienda por sistema siga funcionando.

 Artículo publicado en Web Cooperativa.

 

Arribismo, ¿una cuestión de clase?

 

Hace poco estaba cruzando una calle cuando vi a unas jóvenes que venían con unos tres niños cruzando rápido. Hablaban a garabatos, hablaban de la cintura para abajo, creo que por eso llamaron mi atención. Las miré y vestían bien, con buzos de marca, que marcas la verdad es que no sé porque no me interesan las marcas y llevaban el pelo teñido con visos rubios. Creo que no tenían más de veinticinco años. Me hicieron pensar en el arribismo recalcitrante que todos llevamos, aunque no todo está perdido ni tampoco mi intención es ningunear al pueblo chileno.

 

Creo que hay infinitas situaciones patéticas en donde el chileno común manifiesta su “arribismo”. Hablar de sus viajes al extranjero (a sabiendas que viajar es increíble), pero esos mismos chilenos que pagan viajes ostentosos cuando están en Chile y viajan por ejemplo a Cartagena (V Región) lo hacen mirando todo desde el hombro hacia abajo porque en la TV dicen que es el balneario popular, y lo peor es que en Santiago vive en una comuna común y corriente.

 

Hay una pregunta que me hago y la escribo desde esta plataforma para compartir mi inquietud. Si en Chile se reclama frente a todo, si existen tantas agrupaciones, como vemos hoy, frente a diferentes temas. Si nos dieran por un día la posibilidad de crear el Chile que queremos, ¿Qué haríamos? Eliminaremos el petróleo, tendríamos autos eléctricos, restaurantes para mascotas, que ya existen en Chile, ayudaríamos a la naturaleza, promoviendo por ejemplo que hubiese más árboles. Ayudaríamos a plantar más araucarias, sabiendo que tardan muchos años en crecer, esperando o enseñando a que otras generaciones las sigan cuidando. Seríamos capaces de observar la manera de organizarse del pueblo mapuche, la que sea, pero tolerando que nazca de ellos y no que un huinca les diga cómo vivir. ¿Qué haría usted si pudiese crear un mundo nuevo?

Y me parece que frente a la dimensionalidad de nuestra sociedad, lo que nos parece distinto es lo que atacamos. Ahora la falta de respeto frente a los demás, ya ha sobrepasado todos los límites mostrando nuestra inherente violencia casi instintiva del chileno común. Cuando dicen la raza es la mala, no sé qué pensar, ni siquiera quiero creer en esa frase.

En mi caso y sé que es el de muchos otros no necesité comprar la camioneta cuatro por cuatro para sentirme alguien, no me teñí el pelo más rubia para sentirme más de arriba y sabe porque, porque da lo mismo, así de simple. Da lo mismo, fíjese en el contenido, no en la forma, váyase por el camino difícil. Hay momentos en que las realidades si se mezclan y en que las clases sociales si se miran. No nos hagamos los lesos, que los chilenos somos especialistas para eso.

Artículo publicado en web Cooperativa

 

Periplo de un billete de luca y otros cuentos, letras bonachonas

 


César Biernay Arriagada es un escritor nacional hecho y derecho. Sus cuentos poseen variados Primeros lugares y Menciones honrosas, han sido destacadas en variados concursos literarios. Estamos frente a una prosa atractiva, fresca y bonachona. El artista, nos sumerge en el mundo criollo con una particular forma de ver la realidad. Lo hace con muy buen ritmo. y con un mundo creado bastante cercano al lector. Sus cuentos se leen de principio a fin. 

 

La literatura de Biernay se mueve entre la realidad y los libros, señala el escritor chileno Dario Oses en el prólogo de la nueva obra del autor nacional. 

César nos entrega cuentos breves y extensos que dejan un mensaje como en Periplo de un billete de luca destaca su protagonista, el taxista Juanelo, este es un cuento bastante inquieto y muy entretenido para el ojo lector. 

Una recarga especial es un cuento interesante en donde lo detectivesco aparece a cada momento y en donde los estudiantes son protagonistas. Menciona el reconocido Programa Bibliometro, una biblioteca pública al interior del metro que se cruza con los pasajeros. Este es uno de los cuentos más largos del libro. 

Calor de amor es un cuento que relata la historia de un bebé y las opiniones de su abuela. El narrador interpreta lo que siente el padre al ver que su suegra pide que no tomen en brazos al bebé. La reacción del padre no la contaré, pero es bastante particular como logra defenderse de su suegra y en momentos difíciles decir lo que de verdad piensa. 

Sus cuentos son breves y entretenidos, se leen de sopetón. Recomiendo la prosa de nuestro querido y conocido colega.

 

 

El 2005 publicó “Trupán: Pasado y presente de mi pueblo”, su primer libro, que constituye un rescate histórico del perfil social y cultural de su pueblo. La obra indaga en las raíces de la idiosincrasia trupanina, desde el periodo prehispánico hasta la actualidad. Se destaca el legado patrimonial de coterráneos de diferentes generaciones, además de las bondades del sur de Chile.

Los galardones y reconocimientos que sus narraciones le han brindado en diferentes concursos literarios del país lo instaron a publicar “Periplo de un Billete de Luca”, antología de cuentos y microcuentos que no dejan indiferente al Lector.

También publicó Macabros I y II, relatos de crímenes, como ven hay un mundo por descubrir con él, así es que la invitación es a conocerlo y deleitarse con sus escritos.

 

28.2.23

Saga 6 volúmenes Alyson Noël

 


Ever y Damer son los protagonistas de esta saga escrita por Alyson Noël. Yo no soy muy fans de las sagas, pero esta vez me atreví al menos a leer un libro de esta saga de 6 volúmenes. 

Increíblemente los personajes son inmortales, él tiene 600 años de edad y ella 400, entonces constantemente se cambian de ciudad y cambian sus quehaceres para que otros no descubran que ellos no mueren. 

Hay episodios en la novela donde la pareja no se puede tocar, ni besar, entonces la trama se vuelve más interesante porque como lector ves que ellos se aman tanto, sin embargo, no se pueden tocar, entonces es un drama el que viven y como lector vives junto a ellos sus imposibilidades de amarse. 

 

Los títulos de esta saga son;

 

Eternidad: Ever guarda un secreto: puede oír los pensamientos de todos los que están a su alrededor. 

 

Espejismos: Iniciada en el mundo de la magia por Damen, Ever está perfeccionando las nuevas habilidades que ha adquirido como inmortal.

 

Tinieblas: Ever y Damen han viajado a través de innumerables vidas pasadas y luchado contra los más temibles enemigos sólo para poder al fin estar juntos. 

Tentación: Ever ha convertido a su amiga Haven en inmortal y ahora hace lo posible por ayudarla a asimilar su nueva vida. 

 

Tentación: Ever ha convertido a su amiga Haven en inmortal y ahora hace lo posible por ayudarla a asimilar su nueva vida. 

 

 

Desafío: Damen esconde un secreto tan oscuro que, de salir a la luz, podría acabar con todo lo que ama. Y Haven no sólo conoce ese secreto, si no que además está dispuesta a utilizarlo para hundir a Ever, su antigua mejor amiga. 

 

Destino:  Cuando todo parece perdido, a veces, el azar nos concede segundas oportunidades. Ever y Damen saben que su condena no tiene remedio. 

 

Alyson Noël nació el 3 de diciembre de 1965, es escritora y vive en el condado de Orange en California. Ha tenido una gran cantidad de trabajos. Ha escritos otras sagas como Riley bloom, entre sus volúmenes encontramos, Radiance 2010, Brillo 2011, Tierra de los sueños 2011, Susurro 2011. También ha escrito muchos libros más, sus libros son para jóvenes adultos. Te invitamos a conocer a esta autora que desde ya promete entretenidas páginas, te dejamos este imperdible para que lo consigas y lo leas. 

 

 

 

 

 

16.1.23

José Donoso: Voces de la memoria. Esther Edwards

 


Cuando José Donoso asistía al colegio, hacía la cimarra constantemente, solía ir a los bosques de Peñalolén o a los parques de la Quinta Normal. 

 

Frag. “El adolescente que hurgaba en los índices de autores no pasó desapercibido para el director de los archivos, don Ricardo Donoso; lo imaginó interesado en algún tipo de investigación y se ofreció para ayudarlo. No podía encontrar mejor guía y José comenzó una seria indagación genealógica sobre los Donoso; rastreando a sus ancestros hasta los tiempos de la conquista. Nunca mencionó en su casa esa pesquisa intelectual, por temor a que le preguntaran en qué momento se dedicaba a ella”: Pág.21

 

“Cuando dejaban de lado los libros de Thomas Mann, Kafka, Camus, Sartre, la Beauvoir, los rusos y ciertos norteamericanos, especialmente Faulkner, Pepe y sus amigos conversaban y reconversaban…”. Pág. 26

“Me contó toda la historia de sus largos días magallánicos y de su lectura de Proust guarecido tras una roca, durante nuestro viaje en el babriolé. Posteriormente escribió sobre esas experiencias y las incluyó en Conjeturas sobre la memoria de mi tribu”. Pág. 32 

Luego José Donoso partió a Buenos Aires donde amplió su mundo cultural. “Regresó a su casa convertido en hijo modelo, se puso al día con sus exámenes secundarios, se presentó al Bachillerato, pasó éste con mediana honra y se matriculó en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile sin intención de dedicar su vida a la carrera de profesor, muy poco estimada en esos años, pero no existía la facultad de Letras, de modo que optó por lo más parecido a su verdadero interés. Tuvo por lo menos dos maestros que calificaba de extraordinarios: Mrs. Hicks, de literatura inglesa, y Luis Oyarzún de estética”. Pág. 34

 

En 1948 José Donoso se fue a Nueva York. Estuvo en Princeton y Washington. Toma clases de francés, alemán y filosofía. La beca le ofrecía lo justo y lo necesario. Estudiaba en el Instituto de Estudios Avanzados. 

Le gustaba leer a Virginia Wolf.

“Durante el periodo de vacaciones de 1950, viajó con Frederick a México en un automóvil adquirido por éste en cincuenta dólares”. pág 75

“A partir de Veraneo, José se convirtió públicamente en escritor, decodificar de la realidad, intérprete de su medio, lo que no reportaba honra ni dinero. Muy poco después se publicaron dos nuevos cuentos suyos: El hombrecito y Ana María”. Pág.87

“Se puede decir que Coronación fue un éxito. Se tiraron tres mil ejemplares y se vendieron todos: ¿qué más podía desear un escritor nacional…? Si perseveraba en la creación, alguna de sus obras alcanzaría el honor de ser lectura obligada en los colegios”. Pág. 105

 

Donoso escribió variados cuentos, entre ellos tenemos El Charleston, La puerta cerrada, Ana María, Paseo y El hombrecito.

En 1961 recibió el Premio Chile - Italia, se fue a Europa a recibirlo.

Se casó con Pilar el 13 de octubre de 1961.

“En ambas novelas se da la interrelación de mundos paralelos, la ambigüedad, las múltiples posibilidades de la persona. José escribe El lugar sin límites poseído por el obsceno pájaro y por lo tanto está cargado de las ideas obsesivas que pueblan este trabajo. Los críticos señalaron que seguía la línea surrealista marcada por el final de Coronación. Refiriéndose a este juicio muchas veces repetido, dijo Donoso después: Nunca me gustó el surrealismo, pero me describen así. Problema de ellos, de los críticos”. Pág. 154

Le ofrecieron trabajo en Iowa para ser profesor universitario. 

En 1978 Casa de campo obtuvo el Premio de la crítica en España.

Su hija Pilar se casó con un primo, tuvieron dos hijas: Natalia y Clarita.

En 1995 publica el libro El lugar donde van a morir los elefantes. (Editorial Alfaguara).

En 1996 publica Conjeturas sobre la memoria de mi tribu (Editorial Alfaguara). El 7 de diciembre falleció en su casa del barrio Providencia.

En 1997 aparece póstumamente El mocho (Editorial Alfaguara).

 

Recomiendo la lectura de este libro para los fanáticos de la vida de José Donoso, aparecen interesantes episodios de su vida junto a su familia y amigos. No te arrepentirás de leerlo. 

 

21.12.22

Acercamiento a la fantasmagoría polifónica en la obra de Valeria Luiselli

 

El presente ensayo busca el acercamiento a la fantasmagoría polifónica en la obra “Los ingrávidos” de Valeria Luiselli plasmando como su autora logra diversas voces narrativas a cabalidad y de manera muy lograda ser capaz de realizar un texto atractivo para la academia y el mundo literario en sí.

Para comenzar me hago la siguiente pregunta: ¿Qué es ingrávido? Pérdida de gravedad, desintegración del cuerpo.

Interesante novela, íntima. Prosa directa con toques de humor bastante perceptibles. La protagonista es traductora y trabaja en una editorial, suele recorrer bibliotecas buscando autores latinos para traducir. La obra radica en una familia y el interior de su departamento. Dakota y Moby son sus amigos de su época de soltera. El tema central de la novela es una fantasmagoría polifónica.

Como lectora mi experiencia con esta novela ha sido bastante especial, ya que mi mente busca una  novela, busca conocer el argumento, mi mente es como una especia de lineamiento ligado lo que por lo general nos encontramos en las novelas, como inicio, desarrollo, clímax y final, sin embargo no podemos dar la misma lectura en “Los ingrávidos” ya que la autora juega con dos narradores y el tiempo y espacio va cambiando constantemente entre su vida familiar, los recuerdos de su vida de soltera, el metro y Owen, el poeta que ya está en el final de su vida.  Es interesante el ejercicio de poner la mente a prueba y seguir un relato lineal que nos entrega diversas experiencias en torno al habla y las voces que aparecen en la novela. Mi mente ya sabe que se enfrenta a otro tipo de relato, que va más allá de lo convencional que he conocido hasta ahora. Esto se refleja en el siguiente fragmento:

“Dejar una vida. Dinamitar todo. No, no todo: dinamitar el metro cuadrado que uno ocupaba entre la gente. Más bien: dejar sillas vacías en las mesas que se compartían con las amistades, no a modo de metáfora, sino en verdad, dejar una silla, volverse un hueco para los amigos, permitir que el círculo de silencio en torno a uno se ensanche y se llene de especulaciones. Lo que pocos entienden es que uno deja una vida para empezar otra” Pág. 61

El problema en si a investigar se trata de observar o tener un acercamiento a lo planteado por Valeria Luiselli que es que los personajes se vayan afantasmando a lo largo de la novela, es decir que podremos ver su desintegración, su ingravidez. Y para ello me dedicaré a destacar o transcribir aquí lo relacionado a “fantasmas” para destacar las voces polifónicas de su obra.

 

 

 

 

En esta obra hay dos narradores:  Owen y una mujer mexicana.  Hay una voz del presente y otra del pasado (o en el recuerdo). Se constituye así, una duplicidad en la estructura, el hoy y el pasado de la narradora frente a la juventud y la vejez de Owen. La obra contiene cuatro tiempos diferentes- Hay una voz del pasado, de cuando ella era joven y soltera. Estamos frente a una novela fragmentada y fantasmagórica.

“Los ingrávidos” es un relato del yo escrito en primera persona que despliega dos voces: la primera es de una narradora que se integra en el tiempo presente con la descripción de la cotidianeidad: la vida que hace en la Ciudad de México con su marido, sus dos hijos, una bebé y un pequeño de cuatro o cinco años; simultáneamente se configura la voz del recuerdo de la primera narradora, del tiempo en que vivía en Nueva York y trabajaba en una editorial. Esta voz narrativa que muestra su vida de soltera conforma la novela que está escribiendo y a la que se refiere como “una novela de fantasmas” (22).

A la vez se perfila en la diégesis un ir y venir entre la narradora y la voz de Gilberto Owen. Surge el paralelismo con el otro narrador – personaje Gilberto Owen y sus distintas voces: el joven que vive en Nueva York y el viejo cónsul de Filadelfia, alcohólico que está a punto de morir.

El nexo que une las dos historias es que la narradora del pasado inventa que el poeta neoyorquino Zukofsky había traducido a Owen con la finalidad de interesar al jefe de la editorial donde trabaja. Owen se vuelve una fascinación para la narradora del pasado.

Nueva York es el lugar (ambiente físico de la obra) de coincidencia para los dos narradores: un espacio urbano, deshumanizado, con pocas zonas verdes, en el cual el tren subterráneo ocupa un papel definitivo para los encuentros fantasmales, pero para los personajes también es el epítome de la vanguardia cultural; allí les fue posible conocer, de manera real o imaginada, a una serie de personas que determinaron sus vidas de forma intelectual. Gilberto Owen coincide con Federico García Lorca, José Limón, Homer Collyer, Louis Zukofsky, entre otros. Para la narradora, los cruces con los personajes White, Dakota, Pajarote, Moby o Enrico (quienes tienen llave de su departamento) suponen su contacto con el mundo de afuera, de experiencias distintas y divertidas, en contraste con su mundo actual y rutinario.

Epistemológicamente fantasma proviene del griego aparición, mientras que, popularmente, refiere a la idea de espíritus errantes de seres muertos (y algunas veces vivos) que se manifiestan entre los humanos de forma perceptible a los sentidos (a través de sonidos, aromas o desplazamiento de objetos), principalmente en lugares que frecuentaban en vida o en asociación con sus personas cercanas.

 

 

 

 

 

 

También es posible destacar el término “fantasmagoría”, ya que es el arte de hacer ver imágenes por ilusión óptica en un lugar específico, siendo el mecanismo que proyecta a un fantasma, implicando un juego especulativo que propicia lo ilusorio, o, en sí misma, la ilusión. Por tanto, el ejercicio de la fantasmagoría corresponde a la necesidad de fantasía, satisfecha desde la tradición, buscando la ruptura con el lado triste y banal de la existencia, desde donde el espectador es alejado. Lo ―fantasmagórico‖, por extensión, es la unidad latente de la fantasmagoría, también relacionado hacia lo fantástico y lo onírico, pero que se define desde la ambigüedad radical entre el ser y la apariencia, o mejor, entre lo real y lo imaginario o ilusorio.

 

Se observa la construcción de los personajes en el siguiente párrafo. Aquí vemos como la autora define a Mediano. “En esta casa vivimos dos adultos, una bebé y un niño mediano. Decimos que es el niño mediano porque aunque él es el mayor de los dos, él insiste en que aún es mediano. Y tiene razón. Es el mayor pero es chico, así que es mediano”. Pág.12

Ya en los comienzos de la novela se menciona a los fantasmas.

“Nos gusta pensar que en esta casa hay un fantasma que nos acompaña y observa. No lo vemos, pero creemos que apareció a las pocas semanas de nuestra mudanza” Pág. 16

En esta línea vemos como el niño percibe al fantasma, incluso le coloca un nombre. “El mediano lo bautizó Consincara”. 16

Aquí vemos como la narradora en primera persona plantea que ella misma puede ser un fantasma y convivir con ello. “Yo procuro emular a mis fantasmas: escribir como ellos hablaban, no hacer ruido, contar nuestra fantasmagoría”. 20 – 21.

 

 

“En esta casa se va el agua. El niño mediano dice que el fantasma es quien se acaba la reserva de la cisterna. Dice que es un fantasma que se murió de sed y que por eso se toma toda el agua de la casa”. Pág. 35

Esta novela tiene un guiño directo con la obra de Mariana Enríquez, una de las escritoras argentinas de obras contemporáneas relevantes hoy en la literatura que cuenta en el relato “Cuando hablábamos con los muertos” como un grupo de niñas juega con la ouija para hablar con los fantasmas. Claro está que esta obra tiene ribetes políticos porque habla de los desaparecidos y su objetivo es encontrarlos o que los fantasmas digan y comuniquen dónde se encuentran, donde se quedaron sus cuerpos para al menos sus familiares puedan dejar una flor.

 

 

 

 

Las niñas se comunicaban desde la ouija, por lo que corporalizarse desde el hermano, quien no está muerto, responde a una categoría de lo fantasmagórico en el plano diegético y a una manifestación aparente desde su calidad eufémica, con el fin de desdibujar los límites de la realidad y reposicionar al objetivo, es decir, a la Pinocha, en relación hacia su entorno social. De esta manera, que el fantasma haya tomado la forma de Leo no es lo principal (pudo ser de cualquier otro familiar), sino que proyecte la experiencia de una desaparición, guiada desde un plano sentimental, con el fin de esclarecer el distanciamiento que la Pinocha enfrenta ante el grupo. Es más, Julita, a quien podríamos considerar más implicada con el terrorismo de Estado, a pesar de no haber obtenido respuesta acerca de sus padres, es quien da cuenta que la Pinocha es la única sin un desaparecido en su vida. La aparición del ―hermano‖ corresponde, entonces, a una manifestación fantasmática, pues Leo -diegéticamente- está vivo, y este ente no posee -o no reveló- una memoria autónoma, lo que conlleva a que su función, entendida dentro del plano de las ilusiones, se construya desde un temor inconsciente de la Pinocha, que pudo ser compartido con las amigas gracias al ambiente desde donde ocurrió. En otras palabras, bajo la ilusión del hermano, que se mueve entre lo material e inmaterial, se dispara un plano fantástico conectado con la Pinocha, quien no exhibe una consciencia de su lugar privilegiado, alejándola de su calidad de compañera en este ejercicio ritualista de hermandad.

El grupo de amigas conoce algunos elementos que circunscriben la época dictatorial que sufrió Argentina, pues mantienen consigo el informe Nunca más, y también han visto la película La noche de los lápices (1986), la cual se basa en lo sucedido la noche del 16 de septiembre de 1976, donde siete adolescentes de la ciudad de La Plata fueron secuestrados, torturados y la mayoría de ellos asesinados por el terrorismo de Estado, por luchar por una reducción en el precio de la tarifa del transporte público para estudiantes.

Los siguientes fragmentos se refieren a como las niñas se comunicaban con los fantasmas y cómo buscaban respuestas de los desaparecidos en la Dictadura Argentina.

“Julita los quería encontrar con la tabla, o preguntarle a algún otro espíritu si los había visto. Además de tener ganas de hablar con ellos, quería saber donde estaban los muertos”. Pág. 16

“El problema era otro: nos costaba hablar con los muertos que queríamos. Daban muchas vueltas, les costaba decidirse por el sí o por el no, y siempre llegaban al mismo lugar: nos contaban donde habían sido secuestrados, y ahí se quedaban, no nos podían decir si los habían matado ahí, o si los llevaron a otro lugar, nada”. Pág. 18 – 19.

 

Retomando a una de las narradoras (pasado), La voz narrativa busca que en la editorial donde trabaja se publique a Gilberto Owen, un poeta mexicano que vivió en Nueva York en los años veinte. Por su parte, la escritora descubre a Owen a través de cartas y le parece curiosa su forma de relacionarse con la realidad; se pesaba todos los días en el metro y ella ahí decidió que era una materia en donde se podía ahondar y dejar andar las letras.

 

 

“Nota: (postal de Owen a Josefina Procopio, Filadelfia 1950): Robin Hood Dell. Es el escenario abierto al trasmundo más completo que se conoce. Los fantasmas de atrás del Laurel Hill Cementery, vienen a dar conciertos que aplauden otros fantasmas del gran cementerio llamado Filadelfia. Cuando parece que está lleno el Dell, toman una fotografía y aparece todo vacío porque la placa es insensible a los fantasmas, yo soy la sombra marcada con una X”. Pág. 59

Este párrafo muestra la cercanía que hay entre el niño mediano y el fantasma; “El niño mediano habla con el fantasma” 61

A continuación, vemos como una de las voces narrativas vive junto a los fantasmas y observamos las percepciones en torno a ellos.

“Filadelfia se está cayendo. Y este departamento se está cayendo. Hay demasiadas cosas, demasiadas voces. Hay tres gatos que un día aparecieron así no más. También apareció un fantasma o varios. A los fantasmas no los veo ni tampoco distingo muy bien a los tres felinos, pero en mi mundo de sombras blancas son un estorbo más con el que tropiezo todos los días -como el escritorio, el reposet donde antes leía, como las puertas entreabiertas”. Pág. 71

En este párrafo vemos como la autora escribe sobre la enfermedad y sus propios fantasmas que aparecen y desaparecen en su cotidianeidad.

“Supongo que así es la enfermedad, un relevo de uno mismo por uno mismo -el fantasma de uno mismo-. Pero a la vez, la enfermedad, y quizás de un modo particular un mal como el mío que expresa la ceguera, permite el aquejado mirarse como miraría la pintoresca caída de unas cataratas impetuosas -desde lejos, sin mojarse, azorado pero no tocado por la experiencia”. Pág. 72 – 73.

En este episodio vemos como el metro es un elemento físico (ambiente) muy destacado en la novela, en donde Owen aparecía en el metro.

“En el metro, camino a casa, ví por última vez a Owen. Creo que me saludó con una mano. Pero ya no me importaba, ya no sentía ningún entusiasmo. En fantasma, me quedaba claro, era yo”. Pág. 80

“En todas las novelas falta algo o alguien. En esta novela no hay nadie. Nadie salvo un fantasma que a veces veía en el metro”. Pág. 73

Aquí vemos como se muestra que ella, la editora creía que los versos habían sido traducidos por Zukofsky sin embargo fue White quien tradujo los poemas para darle mayor realce a la obra de Owen queriendo que el editor de la editorial los publicara. Vemos como una verdad es velada.

“Le quería contar al reportero el episodio del bar en donde yo había alucinado a Owen comiéndose los cacahuates que desperdiciaba Pound. White me estaba diciendo esto cuando lo frené en seco. Todo es mentira. ¿Qué? Que yo escribí el manuscrito que publicamos. Yo traduje esos poemas de Owen, no Zukofsky”: Pág. 81

 

 

 

 

 

 

En los siguientes fragmentos vemos como se intenta ahondar en la muerte y en los fantasmas de la novela.

“Usted es un fantasma, señor Owen, ¿no es así? (Pronunciaba mi nombre como lo han de haber pronunciado mis ancestros). ¿Por qué dice eso, señor Collyer? Porque yo a usted si puedo verlo”. Pág. 102

“En esa vida casi nadie se había muerto en forma definitiva. Xavier, por ejemplo, no se había muerto, aunque él también se moría a cada rato. Junto a mi naranjo, les escribía cartas a todos como si ya fuéramos fantasmas, como si contribuyera con mis descripciones de un Manhattan barco hundido a la escenificación de nuestra posteridad”. Pág. 110

 

“Lo que sucede es que la gente se muere muchas veces en una vida misma, estimado Sr. Owen. ¿Cómo así Sr. Collyer? La gente se muere, deja irresponsablemente un fantasma de sí mismo por ahí, y luego siguen viviendo, original y fantasma, cada uno por su cuenta. Pág. 114

“Creo además que ése es el día que sale a pasear el fantasma, porque no se escucha ningún ruido y la casa se siente más vacía que de costumbre”. Pág. 121

“¿Oiga, Sr. Collyer? Dígame, Owen. ¿Usted tiene fantasma? Varios. ¿Quiénes son, dónde viven? Con todo respeto, querido Owen, a usted qué carajos le importa. Pág. 123

“¿De veras no me crees que veo a mis fantasmas futuros en el subway, maricón? Le pregunté a Federico camino a casa. La avenida Broadway, sus charcos como grandes monedas de plata, el cielo casi siempre triste y un poco tonto del amanecer en esa ciudad. Ya te creo, Gilberto, ya te creo: hoy vimos bailar a mi fantasma”. Pág. 127

 

¿Quién escribe a quién? Dos historias se enfrentan en dos diferentes planos narrativos que al final se yuxtaponen al romperse los límites entre esas dos proyecciones. Los personajes saltan, como fantasmas ligeros, ingrávidos, de un nivel a otro, para encontrarse y fundirse en uno solo. En los siguientes fragmentos vemos cuestionamientos hacia la sensación de estar muerto o de ir desapareciendo.

“¿Pero qué carajos voy a escribir yo? Se que quiero escribir una novela que sucede en una casona en la Ciudad de México y en el Nueva York de mi juventud. Todos los personajes están muertos, o afantasmados, pero ellos no lo saben. Pág. 136

 

 

 

 

“Soy una sombra con la mueca mortecina de mí incrustada en el hueco donde estaba mi cara, Soy un sinciego consin cara. No es que me esté quedando ciego: me estoy borrando. Pág. 140

 

“Todos morimos de algún modo muchas veces” dice la escritora mexicana para una entrevista de Youtube sobre su segundo libro, y su primera novela Los ingrávidos, en donde señala que sus inquietudes intelectuales o desafíos sobre su novela tenían que ver con estos narradores que se van afantasmando en la novela, de alguna manera se van desintegrando. Y para quienes somos sus lectores podemos percibir que ella logra perfectamente desarrollar voces que se cruzan pero que el lector lo va dejando en un interesante estado de misterio al ver cómo sus personajes se diluyen hasta convertirse en voces. En la entrevista señala que su primera novela no es autobiográfica.

 

Podría existir en la novela un punto de vista feminista, ya que para la narradora que vive en una casa con su marido y los niños escribe de alguna manera como vía de escape, además su marido es bastante entrometido en la novela que ella está escribiendo. Él al leer lo que ella escribe cuestiona su vida de soltera y su manera de vivir.

“Todo es ficción le digo a mi marido, pero no me cree. ¿No estabas escribiendo una novela sobre Owen? Si, le digo, es un libro sobre el fantasma de Gilberto Owen”. Pág. 63

 

“Los ingrávidos” es una novela de ficción, En sus fragmentos da saltos en el tiempo y los espacios. El espacio – temporal es la piedra angular de la ficción.  Podría también tener una lectura política. Se ve una crítica por parte de la escritora  hacia  el intento de europeizar América latina. También hace una crítica a la forma de ser de los gringos, en la novela los trata de hipócritas. Para ser su primera novela pareciera que hace mucho tiempo viene escribiendo ficción. La novela es segmentada pero lineal en el tiempo. Las descripciones largas de recorridos y viajes no dominan en la novela.

La novela en el siglo XXI. La literatura aparece como experimento de la verdad. La novela aparece como iluminadora de espacios, tiempos y lugares oscuros. La crítica literaria ha dichos que en “Los ingrávidos” Valeria Luiselli no profundiza, también se ha dicho que esta novela ha sido poco trabajada por los críticos literarios.

A modo de conclusión, considero que Valeria Luiselli logra de manera idónea transmitir en su novela la desaparición de sus narradores, ha tenido cierta locuacidad al lograr poco a poco, en medida que avanza la novela, terminarla con voces que ya están desintegradas, finalmente y esto puede parecer un spoiler, la escritora logra de manera cabal escribir sobre fantasmas y obsesiones hacia Gilberto Owen y hacia su propia vida entre su presente y pasado. La verdad es que la idea de escribir sobre narradores que van desapareciendo me parece un logro literario colosal, ya que imagino es nada

 

 

 

fácil lograr una obra tan clara y compleja al mismo tiempo. De seguro Valeria Luiselli dará mucho que hablar, por mi parte buscaré sus otros libros para conocerla más.

 

Valeria Luiselli Nació en la Ciudad de México en 1983. Ensayista y narradora. Licenciada en Filosofía por la UNAM y doctora en Literatura Comparativa por la Universidad de Columbia. Ha colaborado en El País, Letras Libres, Reforma y The New York Times, entre otros.

En el año 2011 publica el ensayo Papeles falsos, publicado por Sexto piso, luego publicó Los ingrávidos. En el año 2013 aparece La historia de mis dientes.  En el año 2018, su ensayo Los niños perdidos obtuvo el American Book Award, fue la primera mexicana en conseguirlo. Sus libros se han traducido a una veintena de idiomas.

Hija de Diplomático, sus primeros años de vida transcurrieron en Estados Unidos, Costa rica, Corea del Sur, Sudáfrica y la India.

 

 

 

Bibliografía

 

Cárcamo, Camilo 2019 Representando lo inerranable: el fantasma como recurso en la obra de Mariana Enriquez y Álvaro Bisama. Santiago de Chile. Grado de Licenciado en Lengua y Literatura Hispánica con mención en Literatura, Universidad de Chile.

Cardoso, Regina 2014 Fantasmas y sosias en “Los ingrávidos” de Valeri Luiselli. University of noth Carolina at Chapel Hills for its Department of Romances Studies, USA.

Enriquez, Mariana 2013 Cuando hablábamos con los muertos 1ª ed. Santiago, Chile, Montacerdos.

Luiselli, Valeria Los ingrávidos 2013 Valeria Luiselli 3ª ed. Ciudad de México, Sexto piso.

Luiselli, Valeria 2009 Gilberto Owen, narrador. Valeria Luiselli. Letras libres. Consulta 30.11.2022 https://letraslibres.com/revista-mexico/gilberto-owen-narrador/

Pape, María  2015 El pasaje como modus operandi: perspectivas simultáneas y recíprocamente excluyentes en Los ingrávidos de Valeria Luiselli. Revista Chilena de Literatura, Número 90 171 – 195.